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"La calidad de la educación empieza con el buen trato"

Transcripción de la entrevista con el periodista Gustavo Valencia
de Radio Splendid - Cuenca, Ecuador, 17 octubre 2017
Foto: Fiscalía Ecuador

P
: En el Ecuador se ha venido debatiendo en los últimos tiempos acerca del modelo educativo, sobre todo desde el cambio de gobierno. El gobierno ha tenido la intención de hacer cambios en la educación. Entre ellos se mencionó en algún momento un convenio de cooperación con Finlandia a fin de mejorar la calidad educativa. Finlandia se convirtió en estrella mundial de la educación a raíz de las pruebas internacionales PISA en el año 2000.

Queremos tener los criterios y la visión de Rosa María Torres, con toda su experiencia, sobre el momento que vive el Ecuador en educación. Hay posiciones que dicen que hemos retrocedido en los últimos 10 años.

Rosa María Torres: En en estos 10 años de 'revolución educativa' (2007-2017) hubo un avance innegable que fue recuperar la gratuidad de la educación pública, desde la educación inicial hasta la superior, incluyendo a esta última.

El derecho a la educación implica gratuidad, calidad y equidad. En cuanto a la calidad, nos falta avanzar mucho. La calidad en educación es un tema complejo. La calidad empieza con el buen trato. En una buena educación los alumnos - niños, jóvenes o adultos - se sienten contentos, respetados, sin miedo. En esto el Ecuador tiene claramente un problema.

Tenemos un problema de violencia en la sociedad, en la familia, en el sistema escolar, en la vida diaria. Ahora estamos viendo, al rojo vivo, que la violencia abarca cuestiones tan delicadas y brutales como el abuso sexual en las escuelas.

En el Ecuador la violencia contra los niños en la última década aumentó 9 puntos. No solo no cedió sino que empeoró. La sociedad ecuatoriana no respeta a los niños. Hay violencia contra los niños en el hogar, en la escuela, en todo lado.

No podemos hablar de una educación de calidad cuando niños y adolescentes son maltratados, acosados, abusados por los adultos que se supone tienen que cuidarles, protegerles y educarles. Ultimamente se han destapado realidades y cifras escalofriantes. 882 denuncias de abuso sexual en los últimos tres años (2014-2017) son las cifras oficiales que da el Ministerio de Educación. UNICEF dice que ésta es una cifra menor frente a lo que debe ser la realidad pues la mayoría de casos no se denuncian. Los casos siguen saliendo a la luz...

Destaco la violencia porque es un tema central en este momento y porque ésta nunca se asocia al tema calidad en educación. Calidad viene asociándose con infraestructura, tecnologías, capacitación docente, etc. Pero la calidad se juega sobre todo en las relaciones, en el buen trato, el clima del aula, el clima escolar. Si reconocemoe esto, debemos reconocer que en el Ecuador estamos lejos de una educación de calidad.

Se ha avanzado también en equidad de la educación, pero estamos aquí también lejos de haber resuelto las inequidades, la justicia educativa con los más vulnerables: zonas rurales, indígenas, niñas y mujeres, los más pobres, las personas mayores. Sigue habiendo grandes brechas entre urbano y rural. Y entre indígenas y no-indígenas. Los alumnos indígenas en educación básica siguen teniendo rendimientos escolares más bajos que los alumnos no indígenas, según revelan las pruebas aplicadas por el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE) de la UNESCO en todas las áreas evaluadas. Esto no quiere decir que los niños indígenas son tontos sino que el sistema escolar no responde a las realidades y necesidades de los grupos indígenas.

P: La calidad de la educación empieza con el buen trato, dice usted. Sin embargo, buen trato significa para muchos construir escuelas del milenio, construir edificios. Haber crecido en los últimos años en violencia, ¿a qué obedece?

Rosa María Torres: Hay que recalcar: el sistema educativo en nuestro país muestra altos índices de violencia porque la sociedad tiene altos índices de violencia. Hay autoritarismo en la escuela porque hay autoritarismo en la cultura doméstica, en la cultura social, en la cultura política. Un sistema educativo es reflejo de lo que ocurre en la sociedad. Se comete un error al aislar el sistema educativo del sistema social y del sistema político. Hay profesores acosadores y violadores, pero los principales abusadores de los niños están en la propia familia y entre personas cercanas, según los datos. Entonces, es preciso trabajar con toda la sociedad, con los valores, creencias y prácticas que se reproducen en la familia, en la comunidad.

En una matriz cultural autoritaria como la del Ecuador es difícil generar pedagogías amables que practiquen el diálogo, el respeto por el alumno que es consustancial a la buena pedagogía. En un marco autoritario florecen las pedagogías autoritarias en las que el profesor sigue reinando, es el que habla, el que sabe, el que manda. Los alumnos no son escuchados, sus criterios no son tenidos en cuenta. A pesar de que existen instancias formales de participación estudiantil, los alumnos no tienen voz ni son consultados cuando se toman decisiones sobre la educación. En la cadena educativa, el más aplastado, el menos escuchado, es el alumno.

Venimos de una década muy autoritaria de 'revolución ciudadana'. La 'revolución educativa' fue una reforma autoritaria, de arriba para abajo, sin consulta social. La educación no se cambia con leyes y decretos; se cambia con participación social, con diálogo, con respeto, con consensos.

P: Totalmente de acuerdo. Es evidente cómo en estos 10 años se sembró violencia, se sembró este tipo de reacciones en los centros educativos.

En lo que hace a la malla curricular, también hay quejas. Hoy, en uno de los medios se lee: Más cultura física y menos ciencias se da en escuelas. Se dice que eso les resta posibilidades a los estudiantes cuando van a rendir examenes para ingresar a la universidad. ¿También hay errores en la malla curricular?

Rosa María Torres: Hay un pecado original en los currículos escolares en todo el mundo: son tremendamente cargados. Hay esta visión bancaria y enciclopédica de la educación que cree que educar consiste en meter información en la cabeza de los estudiantes. Esta visión de la educación genera este tipo de currículos. Currículos abultados, que obligan a los profesores a correr. El objetivo es cumplir con el programa de estudios, no asegurar que los alumnos aprendan.

Aprender implica comprender. Si no hay comprensión profunda, no hay aprendizaje. Y no se puede comprender cuando se va corriendo. El aprendizaje toma tiempo, y tiempo es lo que no se tiene en los sistemas escolares.

Sabemos hace tiempo que ésta no es la manera adecuada de enseñar. Pero seguimos lejos de las reformas curriculares y pedagógicas que serían necesarias para construir un sistema educativo realmente orientado hacia el aprendizaje. 

Usted mencionó Finlandia. La educación finlandesa es un modelo en el mundo, no solo porque saca buenas notas en PISA sino porque hace cosas espectaculares, a menudo al revés de lo que hacemos en nuestros países. Una de esas cosas es el manejo del tiempo escolar. Otra: la importancia dada al ejercicio físico, al movimiento. Hoy incluso están quitando de las aulas las mesas y las sillas, para que los estudiantes se muevan mientras aprenden. Sabemos ya que el aprendizaje se da mejor cuando hay movimiento, no cuando se está sentado, sobre todo si uno es niño.

En Finlandia hay 15 minutos de recreo después de cada clase. No están preocupados por cuánta materia meten. Están preocupados por el aprendizaje y por el bienestar de los alumnos. El programa Escuelas Finlandesas en Movimiento (Finnish Schools on the Move) busca que los alumnos rompan con el sedentarismo y se muevan. No solo en la clase de Educación Física sino mientras aprenden todas las materias. El movimiento es uno de los últimos secretos de la educación finlandesa.

En el Ecuador seguimos pensando mal. Ajuste curricular se ve como un problema de agregar o quitar tiempo a determinadas materias, de agregar o quitar materias. En realidad, hay que repensar el currículo integralmente.

El arte es importantísimo en la vida y en el aprendizaje. Necesitamos más música, por ejemplo. Vuelvo a Finlandia, donde la música está en el centro del currículo. Fui hace dos años a Finlandia en visita de estudio. Si ud. entra a una escuela, a un aula, va a encontrar siempre instrumentos musicales. Y en muchos planteles, aulas especiales y auditorios para hacer música. Todo estudiante aprende a tocar un instrumento musical. Hoy sabemos, a partir de investigaciones, que aprender a tocar un instrumento modifica el cerebro, nos habilita mejor para el aprendizaje.

Estos son algunos de los grandes temas de reforma educativa que necesitamos discutir en el Ecuador. Cuánto arte necesitamos en la escuela. Cuánto más movimiento necesitamos en la escuela. Cuánto más tiempo de juego, de esparcimiento, de descanso, para alumnos y profesores. Y no solamente para los niños pequeños sino también para los más grandes, para adolescentes y jóvenes.

La educación de estar sentados cinco o más horas diarias ya no puede ser. Y es la que seguimos teniendo. Incluso dentro de las nuevas infraestructuras, la educación no ha cambiado. En las Unidades Educativas del Milenio la pedagogía convencional no cambió. Y en la pedagogía está la clave de la calidad de la educación, la clave de la satisfacción y del amor por el aprendizaje que necesitamos desarrollar entre los estudiantes.

Repenser el currículo implica obviamente otra clase de formación docente. Encontré hace poco algo muy lindo. Decía que el buen docente tiene despierto su niño interior.  Los adultos necesitamos despertar el niño interior, recuperar el juego, la curiosidad, la alegría, la espontaneidad, el sentido de aventura, el movimiento, el dibujo, la pintura, el arte...

Necesitamos que los docentes desarrollen para sí mismos otra clase de aprendizaje, para que puedan revolucionar la pedagogía. Si seguimos aplicando una pedagogía convencional con los profesores, esa es la pedagogía que ellos seguirán aplicando en sus aulas. Se sigue formando a los docentes con clases expositivas, cursos interminables, teoría sin práctica, autores sueltos. Si no hay un cambio radical en la pedagogía de la formación docente, no puede haber un cambio radical en la pedagogía escolar.

P: Finlandia no puede haberse equivocado y lo ha demostrado. Es verdad: uno aprende más jugando. Si un estudiante de cualquier edad permanece tantas horas sentado termina dormido o perdiendo la atención. Ni disfruta ni aprende, pese a la gran inversión que hace un Estado. ¿Qué tiempo nos tomaría hacer una verdadera revolución educativa?

Rosa María Torres: Me alegra que lo que estoy diciendo le motive a pensar de otro modo la educación. Estamos atrapados en preguntas viejas. Hay que repensar la educación integralmente. Sabemos que en el Ecuador hay en este momento asesores finlandeses, pero es difícil darse cuenta. No se ven cambios significativos que vayan en la dirección de cuestiones claves que puede enseñarnos Finlandia. El Ecuador y Finlandia están muy lejos en sus respectivos modelos educativos.

Lo interesante es que Finlandia, pese a sus grandes logros, sigue haciéndose replanteamientos de fondo en la educación. A pesar de que tiene muy buenos resultados en las pruebas internacionales, que es lo que todos admiran, Finlandia está siempre insatisfecha. Ahora mismo están haciendo una reforma del currículo de la educación básica. ¿Sabe para qué? Lo que quieren es que los estudiantes sean más felices en la escuela, no que saquen mejores notas en PISA. El objetivo es que aprendan con gusto y con sentido, que lean más y que recuperen la lectura por placer, que está disminuyendo sobre todo entre los varones. Los finlandeses están preocupados porque los estudiantes están leyendo menos. Están fascinados - como en todo lado - con las tecnologías, los videojuegos, etc. Están dejando de salir afuera, están quedándose más encerrados en la casa. 

En el Ecuador la inquietud en torno a la lectura es inexistente. Durante los 10 años de 'revolución educativa' no hubo siquiera un plan para promover la lectura en el país. El Ecuador es uno de los países que menos lee en América Latina; en promedio un ecuatoriano lee medio libro por año. Y sin embargo no hubo en esta década esfuerzos por promover la lectura, no solo en el medio escolar sino en la sociedad.

Sin una revolución en la lectura no se puede cambiar la educación. Porque una persona educada no es solo una persona escolariazada. Completar la educación básica, completar el bachillerato, no es suficiente. Una persona puede terminar el bachillerato pero si no lee no está preparada para el resto de la vida. La lectura es el instrumento por excelencia del aprendizaje a lo largo de la vida, del aprender a aprender. Saber leer, y leer por gusto, es la clave del aprendizaje autónomo.

El ecuatoriano promedio no lee mientras está estudiando y tampoco lee una vez que deja de estudiar y da por concluido un determinado ciclo o nivel.

P: Le he puesto mucha atención a lo que nos está diciendo. Haciendo un comparativo, Finlandia suena más a libertad. Libertad para pensar, para razonar. Nos falta hacer un cambio muy fuerte.

Rosa María Torres: El cambio requerido es un cambio cultural, no solo educativo. ¿Cómo hacer que un maestro recupere y eduque su niño interior? Necesitamos otra clase de formación docente. Desarrollar la lectura por placer entre los propios profesores es un objetivo fundamental. Un profesor que no lee y que no aprecia la lectura no puede enseñar a sus alumnos el gusto por la lectura. Una sociedad que no lee y que no aprecia la lectura no provee estímulos para que alumnos y profesores lo hagan.

Tenemos en el Ecuador personas mayores de 15 años que no leen ni siquiera un libro al año. Entre ellos, obviamente, están muchos profesores. Profesores que ni leen ni escriben. Antes tenían la justificacion de la falta de tiempo y de dinero, porque debían trabajar en varios planteles para ajustar un mínimo salario. Hoy el salario docente permite dedicación exclusiva a la docencia. Los docentes estan sobrecargados con tareas administrativas, pero ese es otro tema; no se entiende lo que es la educación y lo que es la docencia.

Un profesor que no lee es un problema. Necesitamos empezar por educar a los profesores en la lectura. En general, el gusto por la lectura se desarrolla en la infancia; los buenos lectores, las personas que aman la lectura, generalmente descubrieron en la infancia el placer de leer. Puede desarrollarse más tarde, pero es más difícil. No imposible.

Nuestros sistemas escolares siguen matando el placer de la lectura en vez de ayudando a construirlo. Cuando un profesor manda a un alumno a leer o a escribir como castigo, le está dando un mensaje muy fuerte. ¿Cómo hacemos para que el sistema escolar desarrolle el gusto por la lectura en vez de el disgusto por la lectura? Ese es un cambio curricular y pedagógico fundamental.

¿Cuántos de nuestros estudiantes pueden decir que el colegio les desarrolló el gusto por aprender? En general, los estudiantes son obligados a aprender. El actual énfasis sobre las pruebas refuerza la idea y la práctica del aprendizaje como obligación. Hay que aprender para la prueba, para pasar la prueba, para obtener el mejor puntaje posible, no por el placer de aprender. Ese aprendizaje casi nunca es tal. Lo que se "calienta" para la prueba se olvida al día siguiente. El estudiante aprende a cumplir con rituales y normas que le impone el sistema educativo.

Las bibliotecas no fueron integradas a la 'revolución educativa'. Bibliotecas y sistema educativo van cada cual por su lado. Las bibliotecas siguen siendo museos. Pocos las visitan y frecuentan.

Otro de los secretos de la educación en Finlandia es que son dos los sistemas que están colaborando de manera estrecha, además de la familia: el sistema educativo y el sistema de bibliotecas. Ambos dependen del mismo ministerio, el Ministerio de Educación y Cultura. No hay, como en el Ecuador, un ministerio de cultura. Lectura y bibliotecas son parte de la política educativa. La red de bibliotecas es una de las más grandes y mejor organizadas del mundo. Muchos estudiantes salen del colegio y van a la biblioteca cercana a leer, a estudiar, a escuchar música, a jugar, a pasar un buen rato. La biblioteca les ofrece actividades placenteras. Familias completas van los fines de semana a la biblioteca, como una opción de esparcimiento familiar, con actividades para todas las edades.

Colombia, nuestra vecina, tiene un sistema de bibliotecas avanzado, espectacular.

En el Ecuador se lanzó hace poco un plan de lectura centrado en el libro. Pero las bibliotecas y la cultura de uso de la biblioteca no se están desarrollando.

Yo veo en Finlandia cosas extraordinarias que no tienen que ver solo con el dinero o con el nivel de desarrollo del país. Finlandia empezó su revolución educativa y su revolución cultural hace mucho tiempo, hace varias décadas. Si nosotros no empezamos ahora, y si no empezamos en la holgura económica que hubo durante la década pasada, ¿cuándo vamos a empezar?

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Confianza: palabra clave en Finlandia

Rosa María Torres

Chiharu Shiota, Weaves a labyrinth of keys.


"Cuando pregunto a los visitantes qué es lo más importante que se llevan del sistema educativo finlandés, una respuesta frecuente es la amplia confianza que muestran los finlandeses en sus escuelas" escribía el experto finlandés Pasi Sahlberg en 2013. Soy parte de esa estadística. Y de la admiración, viniendo de América Latina, "la región más desconfiada del mundo" y, al mismo tiempo, una región crónicamente sobresatisfecha con sus sistemas escolares.

La confianza en sus profesores es tema reiterado en la literatura sobre el éxito educativo finlandés. Pero en Finlandia descubrí que la confianza es un valor que atraviesa a toda la sociedad, un valor que está en el corazón no solo del sistema educativo sino del sistema social. Según el World Value Survey, 59.77% de los finlandeses afirma (2009) que "la mayoría de las personas es confiable"; en el Ecuador apenas el 7.16% (2014).

Artículos y entrevistas sobre la educación finlandesa que circulan en medios y redes suelen destacar dos asuntos en relación a la confianza: 

Los profesores no son evaluados. Finlandia no tiene un sistema de evaluación docente, ni siquiera un sistema de inspección escolar. Las autoridades, las familias, la sociedad, confían en los profesores, en los mecanismos de selección, en su proceso de formación, en su dedicación, en su profesionalismo, en su diposición para el aprendizaje permanente.

Los niños van solos a la escuela. Desde la escuela primaria (7 años), los alumnos van solos a la escuela, a pie, en bicicleta, con sus hermanos, con otros niños. Esta es una sociedad que no tiene entre sus preocupaciones el tema de la seguridad, que confía en los demás y que cultiva en los niños, desde muy tempano, la responsabilidad y la autonomía tanto en el hogar como en la escuela.

Durante mi visita de estudio (octubre-noviembre 2015) pude constatar ambas cosas. Pero, además, pude ver y experimentar otras muestras notables de la confianza finlandesa, dentro y fuera del sistema escolar.

Los niños pasan tiempo solos al salir de la escuela. En Finlandia hoy lo usual es que papá y mamá trabajen fuera de la casa; los niños permanecen solos (o con amigos) hasta que sus padres regresan del trabajo (5 ó 6 de la tarde). Para los más pequeños las escuelas ofrecen servicios fuera del horario escolar. Los más grandes se quedan jugando afuera o van a sus casas. El sistema nacional de bibliotecas tiene un papel fundamental en este sentido; en las tardes ví alumnos de todas las edades haciendo tareas escolares en bibliotecas cercanas a la escuela o a sus hogares.

Los profesores confían en los alumnos. De la educación finlandesa suele destacarse la empatía profesor-alumnos. Pude ver innumerables muestras de esta empatía en las aulas y fuera de ellas, y muestras notables de confianza en los alumnos, desde los más pequeños hasta los más grandes. Menciono dos:

- Autoevaluación en pares. En una clase de español en 1º y 2º grado, en una escuela en Helsinki, la maestra pidió a los niños (7 y 8 años) trabajar en parejas en una actividad de identificación y clasificación de fotos. Cada pareja debía hacer una lista de lo encontrado y agregar una ilustración. Al final, cada pareja pasaba a mostrar su trabajo y debía autoevaluarse colocando en la hoja una, dos o tres estrellas. Los mismos niños manejaban el proyector en que colocaban la hoja, la cual se proyectaba en una pantalla grande. Esto permitía literalmente ver a los niños pensar y decidir cuántas estrellas se colocaban. Varios se asignaron dos o solo una. Todos explicaron, en cada caso, por qué el número de estrellas. "Ellos son honestos. Saben cuándo algo está bien y cuándo puede mejorar", me había dicho antes la maestra. Tal cual.

- Guías en la escuela. En una escuela en Sotoo, en las afueras de Helsinki, la profesora encargada de coordinar mi visita pidió a dos niños de clases distintas (9 y 10 años), que se comunicaban bien en inglés, mostrarme la escuela. Mis guías me llevaron por todo lado, me explicaron lo que veía y - lo más importante - supieron contestar todas mis preguntas. Lo hicieron con soltura, simpatía, humor, y hasta se permitieron algunas críticas a la escuela.

Confianza en los desconocidos.

Varias anécdotas personales. Destaco dos, una en escuela y otra en la calle.

- Entrega del llavero de la escuela. La profesora encargada de coordinar mi visita en la escuela me preguntó qué me gustaría hacer mientras ella se desocupaba de una clase y era hora de almorzar. Le dije, con honestidad, que lo que me gustaría era recorrer la escuela libremente. Para mi sorpresa, ¡me entregó el llavero de la escuela!. Durante una hora tuve total libertad para mirar la biblioteca, el comedor, los espacios de trabajo fuera de las aulas, el gimnasio, el patio, el estacionamiento de bicicletas, etc., y observar a alumnos y profesores desarrollar sus actividades cotidianas. Fenomenal.

- Sointu. Nos conocimos de noche, en la fila de un kiosko, en Helsinki. Le había preguntado a la vendedora dónde podía comprar un secador de pelo; desde atrás de la fila escuché decir: "Yo tengo uno, se lo puedo prestar". Resultó que Sointu (74 años) vive - sola - en un departameto ubicado a una cuadra del que yo alquilé. Caminamos juntas. Insistió en que subiera. Le pregunté varias veces si no temía que una persona desconocida, que encontraba en la calle, entrara a su departamento; ni hablar de que le devolviera el objeto prestado. No. Ella confía en las personas. Nunca le sucedió nada malo. Sointu terminó siendo una gran amiga y una gran compañía durante mi estadía en Finlandia.

Confianza, educación y lectura

Según la OCDE (2015), los niveles de confianza en los demás y de confianza en el sistema educativo difieren mucho entre los países de la OCDE. La confianza en el sistema educativo es alta en países como Finlandia, Islandia e Irlanda. La confianza interpersonal es especialmente alta en los países nórdicos, entre los cuales se encuentran algunos de los países con más alta escolaridad y mejor educación del mundo. De hecho, la escolaridad, la calidad de la educación y la lectura inciden sobre el desarrollo de la confianza: a más escolaridad, a mayores niveles de alfabetización y de lectura, mayor confianza interpersonal. Incrementar esa confianza es parte de la misión de la educación, desarrollando la inteligencia emocional y las habilidades cognitivas y sociales que ayudan a mejorar la capacidad para analizar y juzgar a los demás.



La confianza que se respira en Finlandia en el sistema educativo y en la sociedad contrasta con lo que ocurre en América Latina, "la región más desconfiada del mundo", según el Latinobarómetro (2015). En 20 años de encuestas del Latinobarómetro (1995-2015), la baja confianza en los demás (17%) es un dato que se ha mantenido constante. "La desconfianza en el otro es el piso que define a las sociedades de esta región". Uruguay es el único país que viene incrementando su confianza en las instituciones de la democracia, no gracias a normas sino a liderazgos concretos.
  • La mayor confianza la tienen las iglesias, seguida de los medios de comunicación, las instituciones privadas y las "instituciones de la democracia", en ese orden. 
  • Los estudiantes (los jóvenes) - agregados a la encuesta en 2015 - aparecen como el segundo actor con más confianza (62%), después de las iglesias (69%).
  • 17% de los latinoamericanos confía en un desconocido y 30% en las instituciones.
  • 33% confía en el gobierno, 27% en el congreso, 36% en la policía, 44% en las Fuerzas Armadas, 44% en el tribunal electoral.
  • 49% confía en la radio, 47% en la televisión, 43% en los diarios.
  • 69% confía en las iglesias, 44% en los bancos, 40% en la empresa privada, 29% en los sindicatos, 20% en los partidos políticos.
  • 63% confía en los vecinos, 62% en los estudiantes, 60% en los pobres, 45% en los indígenas, 28% en los extranjeros.
  • 37% de los latinoamericanos está satisfecho con la democracia en sus países.
También el Barómetro de las Américas (2014) de LAPOP revela bajos niveles de confianza interpersonal - inclusive en el entorno inmediato de la comunidad - y de confianza en las instituciones.

En marcado contraste con Finlandia, en América Latina la desconfianza en los profesores es alta y crece. La evaluación docente viene extendiéndose en la región, por lo general impuesta a la fuerza, con réditos dudosos sobre el profesionalismo docente y la mejoría de la enseñanza, y con efectos muy negativos sobre la autoestima docente así como sobre la valoración y la confianza ciudadana en los docentes. (La campaña "Yo sí creo en los maestros" de Mexicanos Primero me llamó la atención hace poco; resultó que la confianza se refería a que los maestros sí se presentarían y serían capaces de rendir las pruebas de desempeño realizadas en México en nov. 2015 en el marco de la reforma educativa, en un ambiente marcado por las amenazas, la violencia y la represión).

A quienes preguntan si el modelo educativo finlandés puede imitarse en América Latina es preciso recordarles: la confianza es un pilar fundamental de la educación y de la sociedad finlandesa, una construcción social y cultural de muchas décadas, apuntalada entre otros desde el sistema escolar. América Latina, por su lado, se caracteriza por la desconfianza, alimentada sin duda por la realidad y por la propia experiencia, y también por problemas de escolaridad y de mala calidad de la educación. Los sistemas escolares y los modelos educativos en esta región se asientan en la desconfianza: en los maestros, en los alumnos, en los padres de familia, en los pobres, en los indígenas. En éste, como en otros aspectos, la distancia respecto del modelo educativo finlandés es enorme.

Anecdotario: El Ecuador y las culturaS

Rosa María Torres



Hice hoy esta observación al canal oficial EcuadorTV, a través de Twitter. De inmediato corrigieron el texto. Un buen gesto. Lastimosamente, borraron el tuit original.

El episodio me trajo a la mente esto que tenía pendiente escribir: la cultura y laS culturaS, y concretamente mi experiencia, siendo ministra en 2003, de cambiar el nombre del Ministerio de Educación y Cultura a Ministerio de Educación y CulturaS. La propuesta venía planteada ya en el documento programático que preparamos colectivamente en la Mesa de Educación de Pachakutik y con el que llegamos al Ministerio, "Una nueva educación para un nuevo país".

Ya en funciones, preparamos un texto justificatorio, argumentando acerca del por qué y de la importancia de esta pluralización. El Ecuador es, reconocidamente, país pluricultural, en el que conviven 14 nacionalidades y pueblos, cada uno con su lengua y cultura. Queríamos relievar esa heterogeneidad, sacar al frente el espinoso y nunca bien comprendido/asumido tema de la inter-culturalidad. Si hablamos de inter-culturalidad, y aspiramos a construirla y desarrollarla, es porque reconocemos la existencia de varias culturas.

Después de las esperables trabas e idas y vueltas, la propuesta fue aceptada en la Presidencia (asumo que no hubo demasiada reflexión ni ciencia detrás de tal aceptación). Enseguida se convirtió en Decreto y fue publicada en el Registro Oficial. Informamos del cambio de nombre a todo el personal del Ministerio así como a periodistas y medios, creamos nuevo logo institucional, hicimos las modificaciones del caso en el sitio web. Empecé como Ministra de Educación, Cultura, Deportes y Recreación, y terminé como Ministra de Educación y Culturas.

Lamentablemente, el nuevo nombre del ministerio duró poco; no hubo tiempo para hacer de éste el tema generador de políticas y prácticas que esperábamos. Tres meses después, en medio de conflictos ya insostenibles en un 'co-gobierno' que nunca funcionó, los Ministros y demás funcionarios designados por Pachakutik salimos del gobierno y ahí terminó el cuento. Duró seis meses en total.

Una de las primeras medidas que tomó el siguiente ministro fue abolir o pedir que se aboliera el mentado decreto. El Ministerio volvió a ser de Educación y Cultura, en singular. 

No era para sorprenderse. Pero lo que sí me sorprendió es que nadie, en la sociedad civil, en el propio Pachakutik, lamentara, reclamara, dijera algo al respecto. El tema pasó desapercibido a la conciencia social y a la conciencia ciudadana. La nación pluricultural, la interculturalidad, seguían siendo apenas membretes para muchos. Transformarlos en cultura, en quehacer político y social, en ejercicio práctico de convivencia - sabemos - es un proceso complejo y prolongado.

Hoy volvió a rondarme el asunto. La nueva Constitución (2008) reconoció al Ecuador oficialmente como país plurinacional e intercultural. Se creó en estos años un Ministerio de Cultura y se anuncia una Ley de Cultura. Se han creado órganos encargados de vigilar que los medios honren la 'interculturalidad'. No obstante, tras 9 años de gobierno, el canal oficial de televisión sigue hablando del Ecuador unicultural. Y nadie parece percatarse.

Quito, 2 de diciembre 2015

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Política y Racismo en el Ecuador (Marcha por el Agua)


Rosa María Torres

Marcha por la Vida entrando a Quito, 22 marzo 2012. Foto: Fabrizio Moreno

En julio de 2008, durante los accidentados tramos finales de discusión y aprobación de la nueva Constitución del Ecuador, escribí un artículo titulado "De vuelta al punto de partida", (ver: ALAI 20/07/2008). En el marco de una Constitución considerada "de avanzada" en varios aspectos - adopción del Sumak Kawsay (Buen Vivir) como nuevo paradigma en vez del desarrollo, reconocimiento del Ecuador como país plurinacional, reconocimiento por primera vez de derechos de la naturaleza - lamentaba algunas pérdidas del movimiento indígena respecto de conquistas ganadas en el terreno de la educación. Lamentaba que, después de mucha discusión y lucha en el seno de la Asamblea Constituyente, el kichwa no fuese aprobado como lengua oficial en la nueva Constitución (cosa que luego fue enmendada, en estos términos: "El castellano es el idioma oficial del Ecuador; el castellano, el kichwa y el shuar son idiomas oficiales de relación intercultural"). Agregaba además, como respaldo, artículos alusivos de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas aprobada un año antes en el seno de la ONU.

Quién iba a decir en ese momento que apenas un año después, en 2009, el movimiento indígena volvería a movilizarse (Movilización por la dignidad, la vida y la plurinacionalidad", 27 sep-9 oct 2009) para exigir diálogo al Presidente Rafael Correa y al gobierno del movimiento Alianza País (AP) y que, tres años más tarde, en 2012, ya roto el vínculo con el gobierno y con varios indígenas procesados como "terroristas", se embarcara en una gran Marcha Plurinacional por el Agua, la Vida y la Dignidad de los Pueblos para exigir el cumplimiento de la Constitución recién estrenada, precisamente de esas cuestiones que le dieron fama de "avanzada": la defensa de los derechos de la naturaleza y del Sumak Kawsay, amenazados hoy entre otros por el anuncio del inicio de la minería a gran escala, y la defensa de la dignidad, una vez más maltratada por un gobierno al que apoyaron y a cuyo triunfo contribuyeron.


Humberto Cholango, Presidente de la
"En diciembre del pasado año, en un acto público y publicado, nada clandestino, como deben ser los actos políticos, la CONAIE debatió y anunció la realización de una movilización nacional, cuyos objetivos, apegados a los mandatos de la Constitución de Montecristi, son:

1) la redistribución del agua mediante la urgente aprobación de una nueva ley de aguas;
2) una revolución agraria para cuyo inicio es urgente la aprobación de la Ley de tierras y la realización de la reforma agraria, tomando como base la soberanía alimentaria;
3) el cambio del modelo minero-extractivista que hoy se impone por un nuevo modelo, el del Buen Vivir - Sumak Kawsay;
4) la no aceptación de nuevos impuestos que afecten a los pequeños propietarios y productores; y,
5) el cese inmediato de la criminalización de la protesta social y la anulación de los juicios por sabotaje y terrorismo a los 194 líderes y lideresas comunitarias".

La Marcha salió el 8 de marzo de 2012 desde El Pangui, Provincia de Zamora Chinchipe, en la Amazonía, y llegó a Quito dos semanas después, el 22 de marzo, Día Mundial del Agua. Liderada por el movimiento indígena, la Marcha aglutinó a otros sectores, movimientos y organizaciones sociales: campesinos, trabajadores urbanos, maestros, estudiantes... Las cerca de 200 personas que salieron de El Pangui se multiplicaron por el camino y fueron miles al llegar a Quito, provenientes de todo el país.

Acusando a la Marcha desde el inicio de "desestabilizadores" y "golpistas", Correa levantó la consigna del "No Pasarán" (invocada, entre otros, en la Nicaragua de los 1980s para repeler a la contra, financiada por Reagan desde EE.UU.) y convocó a funcionarios y simpatizantes a marchas paralelas y vigilias en "defensa de la democracia". Pero pasaron ... pese a todas las trabas y a la impresionante, nefasta y costosa campaña de desinformación y desprestigio montada por el aparato de gobierno en contra de la Marcha y sus dirigentes. "Con diálogo todo, por la fuerza nada", pontificó Correa, pero recibió la Marcha con contramarchas y se negó a dialogar con los dirigentes a su llegada a Quito.

Una vez más el movimiento indígena se levantó en este país, venciendo la inercia y el miedo, para poner los puntos sobre las íes, esta vez a una autoproclamada "Revolución Ciudadana" que ofreció un "cambio radical, profundo y rápido del sistema político, económico y social vigente" pero que en sus años de vida ha mostrado no tener mucho ni de revolución ni de ciudadana, y a un Presidente de la República a quien el movimiento indígena le retiró el Bastón de Mando (abril 2011) y no reconoce como mashi ("compañero", en kichwa) pese a haberse apropiado del término, vestir camisas indígenas bordadas y abrir o cerrar actos oficiales con algunas palabras en kichwa.

Curiosa "Revolución Ciudadana" gestionada desde la cima, de la que desde el inicio se advirtió su déficit de ciudadanía, que no reconoce el derecho ciudadano a la resistencia establecido en la propia Constitución (Art. 98), que se atrinchera en propaganda, que niega el pensamiento crítico, la libre expresión, la discrepancia, el diálogo. En país hoy oficialmente plurinacional e intercultural, esta "Revolución" sigue despreciando a los indígenas - "pelucones de ponchos dorados" les llamó Correa en 2009, "izquierda infantil, de plumas y ponchos" en 2012 - y ha consagrado "el racismo como política oficial", como dijera durante la Marcha Humberto Cholango, Presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE).

La asfixiante propaganda gubernamental en torno a la reducción de la pobreza y el incremento del gasto social, se estrella contra la sobrecogedora pobreza y la exclusión de los indígenas, el persistente abandono de las zonas rurales, y la ausencia de políticas estructurales que sería de esperar de una "Revolución Ciudadana" que se comprometió a cambiar el modelo político, económico y social pero que se ha limitado a medidas asistenciales. Según la CEPAL, "en Ecuador, toda la mejora distributiva proviene del Bono de Desarrollo Humano" (CEPAL, Panorama Social de América Latina 2011, p. 22), nombre pomposo para los 35 dólares mensuales que cobran los más pobres para dejar de constar en las estadísticas de los indigentes y seguir siendo solamente pobres. Como aclaraba Correa mismo, entrevistado por un medio gubernamental en enero 2012 a propósito de los festejos  de los cinco años de gobierno: "Básicamente estamos haciendo mejor las cosas con el mismo modelo de acumulación, antes que cambiarlo, porque no es nuestro deseo perjudicar a los ricos, pero sí es nuestra intención tener una sociedad más justa y equitativa".

Estamos, sí, de vuelta en el punto de partida, pero en un punto de partida diferente. En un Ecuador de "gobierno progresista", que confunde y engaña a propios y extraños con su nomeclatura revolucionaria y sus gestos grandilocuentes, el movimiento indígena ha vuelto a levantarse para recordar a la sociedad que un gobierno debe hablar menos y escuchar más, debe cumplir con lo acordado y con lo escrito, debe poner en práctica la retórica del mandante y el mandado, y debe combatir el racismo y el machismo en primer lugar en sus propias filas. Hoy, como antes, los indígenas siguen siendo un actor social y político fundamental en el escenario ecuatoriano, con reclamos justos, con autoridad moral, con valentía para desafiar a los poderes establecidos y con capacidad de convocatoria y movilización por la defensa de sus derechos y los de todos los ecuatorianos.

Para saber más:

EducarEcuador: "Este portal puede ser un aliado clave de la educación ecuatoriana"

Quito, 16 enero 2003. 
(Entrevista realizada por periodistas de EducarChile, el portal chileno, contratado en 2002 por el gobierno de Gustavo Noboa para organizar el portal ecuatoriano)





 

Nueva ministra de Educación analiza los desafíos de EducarEcuador


Convencida de que las Nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación (NTICs) pueden ser un aliado de su gestión, la nueva Ministra de Educación ecuatoriana, Rosa María Torres, tiene claros los desafíos de la actual educación de su país. En ese contexto analiza el aporte del recientemente creado portal EducarEcuador con una apuesta clara: potenciar a través de internet un trabajo intercultural que re-encante los aprendizajes.


-¿Cómo pueden aportar las TICs a los desafíos de la educación en Ecuador?
-La TICs, y en concreto el portal EducarEcuador,  pueden ser importantes; depende de cómo lo manejemos. Puede ser un cementerio que no visite nadie o un lugar vivo, nacional, abierto. Tendremos que darle un carácter propio al portal; pasar del portal estándar a uno arraigado en nuestras necesidades y realidades.

-¿Cómo ve usted un portal ecuatoriano?

- Un portal donde tiene que haber lenguas indígenas. Un portal intercultural es un gran desafío para muchos países de América Latina. En el Ecuador hay 14 lenguas indígenas.  Debemos hacer del multilingüismo y la interculturalidad un hecho, ya no solo una declaración.

-¿Qué medidas piensa tomar en ese plano?
-Hay que desarrollar una cultura de incorporación de la diversidad, al tiempo que un mayor y mejor uso de las herramientas tecnológicas. Pero además incentivar el gusto por aprender, que en este país se ha perdido. Esto empieza por los jóvenes y los niños, pero también pasa por los maestros, los profesionales, los investigadores... La gente necesita aprender cosas relevantes para su vida, no sólo manejar datos, fechas, lo típico de nuestra educación.

-¿El portal puede ser un aliado en ese sentido?
-El portal puede ayudar a desarrollar algunas de esas cosas fundamentales como son aprender a aprender y recuperar el gusto por aprender. Pero no debemos darnos por satisfechos diciendo "ahí está el portal, úsenlo". Esto exige políticas activas. Hay que movilizar a la sociedad, ojalá con ayuda de los medios de comunicación, para que el portal sirva a todos los ecuatorianos.

-¿Será ésta una prioridad de su gestión?
-Mi prioridad es trabajar tanto desde el lado de la oferta como de la demanda. Mi objetivo no es promover las TICs; es lograr objetivos educacionales, con ayuda de las TICs. Les habla alguien que es fan de la tecnología...

-Con un sitio web y todo...
Sí, tengo un sitio web personal, Fronesis. Modero varias comunidades y grupos virtuales a nivel nacional e internacional. Como dijo el ministro Cordero en la presentación del portal: "Esta es una ministra que hace uso cotidiano de estas tecnologías". De manera que a mí nadie me tiene que convencer de su importancia. Por el contrario, soy una persona que ya tiene una reflexión crítica respecto de los falsos espejismos que puede generar la tecnología. En los ambientes más tradicionales y reacios a la incorporación de nuevas tecnologías me toca promover las TICs, pero a los fanáticos de la tecnología me toca pararles y decirles: la gente sigue siendo lo más importante.

-¿Los profesores sienten que las TIC son una amenaza?
-Hace cinco años los profesores les tenían terror a las TICs, eran una amenaza que los podía desplazar. En los últimos años se ha dado un cambio. La Unión Nacional de Educadores (el equivalente al Colegio de Profesores chileno) propone que en cuatro años todas las escuelas del Ecuador tengan aula informática. El sindicato viene desarrollando una iniciativa llamada Navegar.com. El magisterio está abierto y sabe que no entrar a las TICs es quedarse atrás. Acá las batallas son de otra naturaleza.

-¿De qué van esas batallas?
-La educación en el Ecuador tiene una situación de las más complicadas de América Latina. Enfrentamos diversidades regionales, culturales, étnicas, lingüísticas, y tenemos los problemas clásicos de deserción, repetición, baja calidad, pobres rendimientos escolares.


-¿Cómo ve hoy la calidad de la educación en el Ecuador?

-Tenemos un sistema muy atrasado tanto a nivel administrativo como curricular y pedagógico. La cultura escolar, la cultura educativa, es poco analizada y debatida en el país. Parte de mi tarea autoasignada durante muchos años en este país ha sido crear conciencia, generar información y debate públicos sobre la educación, que no es tema de reflexión y análisis permanente, ni siquiera entre los especialistas.

-¿Cómo piensa abordar esos desafíos?

- Hay que dar un vuelco, trabajar con la gente. Ha habido una concentración de las políticas en la oferta: capacitación docente, textos escolares, infraestructura. Todo eso es importante. Sin embargo, hay que trabajar desde el otro lado: generar información pública, participación ciudadana, conciencia, reflexión, debate ... La ciudadanía tiene que comprender la educación, no sólo los problemas de la educación sino la educación como problema.

-¿Las TICs pueden ser un gran aliado en esta tarea?

- Hay que tener claridad sobre la complejidad de estas decisiones. Por ejemplo: lo típico es comprar computadores sin tener en cuenta los pasos siguientes. Computadora va con currículo, pedagogía, capacitación, adecuación, mantenimiento, seguridad. Las experiencias fallidas son incontables en América Latina. Hay que pensar en el conjunto, desde el Estado hasta el maestro y en cada escuela. No son decisiones simples, ni sólo económicas.

-¿Está optimista respecto al momento que vive Ecuador?

-Me siento esperanzada. Tenemos que hacer una introducción inteligente de la tecnología. Debemos garantizar no sólo los recursos financieros, por supuesto esenciales, sino la comprensión de lo que estamos haciendo. El portal puede ser una herramienta para desarrollar un sistema de gestión transparente, de información pública y de empezar a entender la comunicación como lo que es, en su doble sentido: no sólo hacer boletines de prensa, sino recoger la información, los pedidos, las opiniones de la gente... EducarEcuador abre una ventana hacia el mundo.  Estoy encantada de recibir una herramienta ya armada durante la gestión del ministro Juan Cordero, en la que participé como asesora suya. Ahora toca desarrollarla y usarla. Estoy segura que el Ecuador va a poder aportar a otros procesos.

-¿En temas interculturales por ejemplo?
- Es un aporte que podríamos hacer a nivel latinoamericano. Tenemos que asumir nuestra diversidad y ver formas concretas de trabajar con nuestras diferencias culturales y lingüisticas. 


-A nivel indígena ¿asustan las nuevas tecnologías?
- No se las acaba de comprender, no sólo en el medio indígena sino en la sociedad ecuatoriana en general. 


-¿Se ha pensado en la construcción de infocentros comunitarios para las comunidades indígenas por ejemplo?

- Soy una convencida del aprendizaje comunitario. Hace tiempo vengo planteando y trabajando con la noción de "comunidad de aprendizaje". Es la comunidad entera la que tiene que aprender, no sólo los niños, los adultos, sino toda la comunidad. Soy una convencida del aprendizaje grupal, del aprendizaje intergeneracional. Para todo esto las TICs son una herramienta poderosa. Lo potente es construir espacios integrados donde confluyan estas cuatro cosas que nuestro ministerio dice que es: educación, cultura, deportes y recreación. Las TICs pueden ser un factor que las hilvana.


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