Las mejores ideas ocurren en posición horizontal

Rosa María Torres

Foto: Waldorf School of the Penninsula, Silicon Valley, Calif, USA
"Las buenas ideas no suelen aflorar mientras dormimos, pero sí cuando estamos en posición horizontal. Esto es al menos lo que revela un experimento realizado por varios psicólogos de la Universidad de Canberra, en Australia. Según el estudio, la postura horizontal es la más idónea para estimular la creatividad, azuzar el ingenio y resolver mentalmente los problemas. Lo hacemos peor sentados o de pie. Esto es así porque, al tumbarnos, el cuerpo entra en un estado deseable de relajación para que el cerebro trabaje al cien por cien. Además, en esta posición, le llega más combustible, es decir, sangre".  (¿Se piensa mejor tumbado o sentado?, en: Muy Interesante)

Tradicionalmente se ha considerado que la posición horizontal es la indicada para dormir y que la posición vertical - parada, pero sobre todo sentada - es la indicada para aprender, para leer, para escribir, para estudiar, para pensar, para trabajar. Sobre esta base se han organizado la arquitectura, la  infraestructura, el mobiliario, el currículo, la pedagogía y las tecnologías escolares, las aulas de clase, los auditorios, las estaciones de trabajo. No obstante, resulta que las ideas fluyen mejor si quien las piensa - despierto, en plena vigilia - está en posición horizontal; cuando el cuerpo se relaja, el cerebro funciona mejor.
Llevo muchos años sabiéndolo. Desde niña tengo junto a mi cama una libreta, lista para esa idea que saltará en algún momento y no me dejará en paz mientras no la ponga en blanco y negro. La predilección por el suelo, las alfombras, los colchones, las esteras, las almohadas y los almohadones, los sofás, los puff, los sillones reclinables, las hamacas, el césped, los columpios ... la arrastro también desde la infancia. Siempre leí y escribí en la cama, antes de dormir, y durante el día en posiciones y lugares que otros consideraban insólitos. En mi vida escolar, siendo estudiante destacada, prefería - como muchos adolescentes y jóvenes hoy - hacer las tareas tendida en la cama o en el piso antes que sobre el gran escritorio del estudio.

Una de las clases que más disfrutaba en el colegio era la clase semanal de religión; por alguna razón que ahora me gustaría entender mejor, el profesor (jesuíta) daba su clase afuera, en el jardín, sentado en una pequeña fuente de piedra y con nosotros alrededor, desparramados sobre el césped. Era una clase placentera. Sin pizarra, sin apuntes, con muchas preguntas y con murmullo de agua en el fondo.

Siempre he creído que la biblioteca tradicional - incluso si es moderna y bien dotada - es un lugar poco atractivo y hasta hostil para leer. No recuerdo cuándo fue la última vez que leí en una, sentada, rígida, en silencio. He buscado por donde voy librerías y bibliotecas que me sorprendan por su comodidad para la lectura, y he encontrado muy pocas.

Si llegara a organizar mi propia escuela o centro de formación docente, tendría sello propio, no solo en la pedagogía sino en el mobiliario y en la organización y uso de los espacios. 








Hace mucho que no trabajo en una compu con las rodillas dobladas y los pies contra el suelo. Si la primera laptop significó un salto cualitativo y una extraordinaria sensación de liberación, la llegada del wifi fue la gloria. Hoy puedo leer y escribir en cada rincón de mi casa, adentro y afuera, en pantallas y en papel. Y me pregunto cómo pude escribir tanto, y disfrutar tanto de la escritura, en posiciones tan anti-natura, anti-pensamiento, anti-cuerpo, anti-todo.

Algunas de las experiencias educativas más notables que he conocido - ricas y pobres - transcurren a ras del suelo. Las escuelas no-formales del BRAC en Bangladesh. El Taller de Lectura para Maestros en Olinda. La educación comunitaria bajo un árbol en una comunidad en Senegal. La biblioteca de la Escola da Vila en Sao Paulo. La escuelita itinerante en Vitoria. La escuela Pestalozzi que visité en Florencia y el taller de caligrafía que presencié en una plaza en China, sobre los que aún no escribo.

La reunión más extraordinaria en la que he participado fue en una isla privada, en el medio de un lago, en Canadá. Un lugar pensado para reuniones de Think Tanks, para pensar, conversar, debatir, construir, entre todos y en grupo pequeño. Una semana dedicada a pensar el presente e imaginar el futuro de la educación en el mundo, en un espacio amplio, luminoso, con vista al mar por todos los costados, con piso brillante y asientos de todos los tamaños, estilos y colores para que cada quien eligiera el suyo. Yo me instalé en un puff mullido y multiforme, con suficiente espacio para compartir entre dos. Todos descalzos o en medias, los zapatos a la entrada, como debe ser.

Otra reunión memorable tuvo lugar en un jacuzzi. Ocho personas - hombres y mujeres - planeando un seminario con las piernas chapoteando y el agua hasta el cuello. Recuerdo pocas reuniones tan creativas y productivas. como esa.



La investigación también dice que "al aire libre se aprende mejor". Nada como el aire libre - céspedes, huertos, veredas, calles, parques, playas, muelles, balcones, azoteas - para tenderse a pensar, a observar, a leer, a escribir, a sentir, a aprender.

Los ilustradores de libros infantiles se esmeran en mostrarnos los placeres de la lectura al aire libre, de día y de noche.

árboles ...

lunas,

hamacas...

y siempre algún animalito alrededor: pájaros, gatos, conejos, búhos ... 
Lecturimatges
¿Por qué los sistemas escolares insisten en asociar lectura con sillas, mesas, pupitres, estanterías, bibliotecas, laboratorios de computación? Los niños, la lectura y la imaginación se tientan con el suelo.








En la escuela Pestalozzi que visité en Florencia, los libros no se colocan en estanterías sino en canastas y la lectura no se hace en la biblioteca sino en espacios colectivos organizados afuera del aula, con canastas, cojines de colores y pequeñas alfombras, todo a ras del suelo.


Si los niños se sintieran libres para pedir, pedirían que los libros estuvieran al alcance y pudieran leerse con comodidad, sin pedir permisos, sin ceremonias.

Escuelas amantes de la naturaleza y del aprendizaje al aire libre nos muestran niños, adolescentes y jóvenes panza arriba o panza abajo, leyendo, escribiendo, dibujando, pintando, conversando ...

Investigaciones concluyen que el contacto con la naturaleza incrementa la inteligencia, la concentración y la creatividad, la capacidad para tomar decisiones y para lidiar con la frustración y la ansiedad.

Unidad Educativa del Milenio, Guaranda, Ecuador. Foto: Andes

¿Que niño o niña puede sentirse a gusto en un laboratorio de computación con mesas tan altas que los pies quedan colgando y hay que hacer un gran esfuerzo para usar los teclados y alcanzar a ver las pantallas?
Sillones y sofás se hicieron fama, en los últimos años, como estaciones televisivas. Pero desde siempre, desde mucho antes que apareciera la televisión, sillones y sofás han sido estaciones de lectura. Innumerables artistas, entre ellos muchos famosos, han retratado a hombres y mujeres leyendo, en ambientes y sillones de época.

Lectoras recatadas, primorosamente ataviadas ...
... y también poco ataviadas.

Hoy en día los sofás son buenos ya no solo para leer sino también para escribir. Escritores y teclados se acomodan a toda clase de superficies y de materiales.
Las hamacas constituyen un subconjunto muy especial entre los objetos funcionales y placenteros. Usadas por pobres y ricos, las hay desde muy simples hasta sofisticadísimas.








Lecturimatges
   Millones de pobres en el mundo duermen en hamacas, las usan de camas, de cunas, de corralitos infantiles, ignorando que éstas se han convertido en objetos fashion, recomendadas y codiciadas desde que la ciencia afirma que en una hamaca se duerme mucho mejor que en una cama. Lo raro es encontrarlas en espacios que no son ni de descanso ni de recreación.





Me preguntan por qué elegí la foto de una niña leyendo en una hamaca, para ilustrar la educación en Finlandia. Una hamaca en una escuela es, ciertamente, revolucionario. La anti-silla. La informalidad, la comodidad, la ausencia de tensión y de miedo. El cuerpo presente, tenido en cuenta. El sueño y la siesta como posibilidad en horario escolar.
En Curitiba, Brasil, el director de la Escola Estadual Brasílio Vicente de Castro (más de 2 mil alumnos), inspirado por unas vacaciones en la playa, decidió invertir en hamacas y en lectura al aire libre. “Teníamos un área ociosa de mil metros cuadrados. Fue ahí que pensé en colgar hamacas y crear un espacio agradable". Con un pequeño fondo de la Asociación de Padres, Madres y Funcionarios (APMF), compró 40 hamacas a 22 Reales cada una y creó un hamacario de lectura. ¡Genial!


Oficinas de Google en Sao Paulo. Foto: NatGeo
Saber que el mobiliario principal de las oficinas de Google en Sao Paulo son hamacas, fue una revelación. Desde entonces cuento el cuento a burócratas, académicos, empresarios, directores y profesores de escuelas.... Alguno se dejará inspirar y desformalizar. Quisiera ver esa sala de profesores donde los profesores pueden compartir, descansar y hasta tomarse una siesta como parte de su rutina diaria y de una estrategia deliberada de profesionalización y bienestar docente.


La cama: uno de los más grandes y más versátiles inventos de la humanidad, objeto de adoración y elogios en la literatura universal.

La cama más extraordinaria que conozco es la de Neruda en su casa de Isla Negra, en Chile, que él mismo diseñó. Ubicada en su dormitorio en el segundo piso, la cama fue colocada de modo tal que la ilumina el sol durante todo el día y tiene vista al acantilado y al mar sin necesidad de incorporarse. Neruda, como nadie, supo dar a la cama su sitial de lugar más importante de la casa.

La cama se ha convertido en aliada favorita en tiempos de dispositivos electrónicos, compartiendo honores con el baño. Según un informe de Nielsen (2011), en Estados Unidos la mayoría de niños, jóvenes y adultos que tienen tabletas, teléfonos inteligentes y lectores electrónicos prefieren usarlos en la cama. Es de suponer que preferencias similares se estén asentando en muchos otros países...

Tanto se invierte en mobiliario duro, incómodo y costoso en el hogar, en el sistema escolar, en el trabajo, en la academia, en la iglesia, en el gobierno. ¿Qué tal almohadones y hamacas en las salas de espera, en las aulas, en los centros de profesores, en las bibliotecas? ¿Clases y reuniones al aire libre? ¿Lectura y escritura horizontales en playas, hospitales, cárceles? ¿El suelo como superficie para jugar, estudiar, trabajar? ¿Siestas permitidas y programadas - en vez de penalizadas - en lugares de estudio y de trabajo? Son muchas las opciones, las variantes, las combinaciones. Yo cumplo aquí con informar y ofrecer ejemplos, incluidos algunos de mi propia experiencia personal.



La Pedagogía Salesiana y el actual contexto internacional

Rosa María Torres

Salesianos Ecuador
Universidad Politécnica Salesiana del Ecuador - UPS
Cuenca-Ecuador, 29-31 mayo, 2013

Gracias a la UPS y a la Comunidad Salesiana por esta invitación. Es un gusto estar en Cuenca y compartir estos tres días de trabajo con ustedes. Me falta aprender mucho sobre la  Pedagogía Salesiana y ponerme al día con lo hecho en estos últimos años. Vengo aquí, más que nada, entusiasmada con la posibilidad de aprender de los demás conferencistas y panelistas, de todos ustedes, de sus reflexiones y de sus experiencias en el terreno.

Soy gran admiradora y promotora de la Pedagogía Salesiana. Me formé, desde joven, conociendo misiones y proyectos salesianos de gran impacto en este país, como la radio de la Federación Shuar, las queseras de Salinas de Guaranda, la Casa Campesina de Cayambe, la Casa de Zumbahua, el proyecto Chicos de la Calle, el trabajo educativo en Chimborazo, la editorial Abya Yala.

A fines de los 1980s y durante casi dos años viví prácticamente en el Colegio Técnico Don Bosco en Quito, durante la preparación y ejecución de la Campaña Nacional de Alfabetización "Monseñor Leonidas Proaño", de la cual fui Directora Pedagógica. Como equipo, los miembros de la Dirección Pedagógica estuvimos a cargo de elaborar los materiales de la campaña y formar a los alfabetizadores en todo el país. Los materiales los imprimíamos semanalmente en la imprenta del Colegio Don Bosco, por lo que lo decidimos que lo más práctico era trabajar en la propia imprenta. El padre Antonio, entonces director del colegio, y el hermano Ruaro, encargado de la imprenta, nos ofrecieron el espacio y lo acondicionaron para nosotros. Fue así como llegué a convivir con la comunidad salesiana y a ver desde adentro el funcionamiento del colegio: un colegio tomado por los jóvenes, abierto a la comunidad, con pleno uso las instalaciones durante la semana y también en sábados y domingos. Esa vivencia me marcó. Escribí un breve artículo ("Instalaciones educativas abiertas a la comunidad") inspirado entre otros en esa experiencia, publicado hace poco justamente por el Boletín Salesiano.

La Pedagogía Salesiana se adelantó - crítica y visionariamente - a su época y no ha perdido vigencia: la importancia de los jóvenes, la visión de prevención de los problemas, el lugar clave otorgado al diálogo, la valoración de la empatía como condición esencial en la relación educativa, el énfasis y el amor puestos en el acompañamiento permanente de los jóvenes, la organización, la participación y el protagonismo juveniles como ejes, el trabajo constante para estrechar y fortalecer la relación escuela-familia-comunidad. En estas premisas básicas se asienta una pedagogía comprometida, con pies sobre la tierra, vigilante y dispuesta a encarar los problemas reales de la vida cotidiana, pero con perspectiva de futuro, construyendo seguridades, saberes, valores, caminos y opciones más que resultados, siempre con los jóvenes, nunca para ellos. La Pedagogía Salesiana ve al joven no solo como alumno sino com persona.

En todo esto hay claves importantísimas para entender y enfrentar un mundo que viene ensañándose con los jóvenes y jugando con derechos fundamentales como son el estudio, el trabajo, la esperanza de un futuro mejor. Esta es, como se reitera, la primera generación que no tiene asegurada la posibilidad de un futuro mejor que el de sus padres y que, mas bien, ve reducir sus posibilidades y deprimir sus expectativas. Los índices de estrés, depresión y suicidio adolescente y juvenil en el mundo van cuesta arriba en muchos países, no solo en el Norte ni solo entre los pobres. Activar la capacidad ya no solo de construir sino incluso de imaginar otro mundo posible, es hoy por eso misión central atribuida a los sistemas educativos y a los educadores.

Muy importante la decisión de reflexionar de manera sistemática sobre la Pedagogía Salesiana a la luz del nuevo momento, las nuevas tendencias en el mundo, las nuevas problemáticas que enfrentan los jóvenes y los nuevos desafíos que todo eso plantea a la educación. ¿Cómo reinterpretar y resignificar el legado pedagógico de Don Bosco expresado en el Sistema Preventivo, en el contexto de los jóvenes, hoy?, es la pregunta generadora de este congreso.

A esa pregunta me propongo aportar en estos pocos minutos, tomando como referencia los temas de las Mesas de Trabajo que funcionarán en el congreso, a fin de aportar elementos para la reflexión y el debate en dichas mesas. Todos ellos son temas que hacen a los principios de la pedagogía salesiana: diversidad, riesgo, afecto, participación, tecnologías, organización popular, valores, ciudadanía, innovación.

 Cuatro tendencias internacionales en educación 

Se me pidió preparar una conferencia sobre la situación actual de la educación en América Latina. No obstante, es difícil aislar a esta región de lo que sucede en el resto del mundo y esto es cierto también en el campo de la educación. Mencionemos aquí cuatro grandes tendencias mundiales a este respecto:

» Obsesión con la evaluación y fomento de la competencia 
El llamado Movimiento Global de Reforma Educativa (GERM por su nombre en inglés: Global Education Reform Movement) se caracteriza entre otros por: el impulso de la competencia (antes que de la colaboración), la búsqueda de la excelencia, el énfasis en la evaluación (de los alumnos, los profesores, las instituciones, el sistema), la fijación de estándares de calidad y eficiencia, el uso de pruebas estandarizadas a todos los niveles y en casi todos los ámbitos, y la elaboración de ránkings a nivel nacional, regional y mundial. Todo esto distorsiona aún más el sentido mismo de la educación: aprender confundido con obtener buena calificación, buen alumno y hasta talento entendido como obtener buen puntaje, buen educador entendido como educador que enseña para la prueba y para subir las calificaciones, mejorar la educación confundido con mejorar puntajes y ránkings en pruebas, etc.

» Continuanda creencia (infundada) de que "más es mejor" 
Pese a la abundante evidencia en contrario, sigue estacionada la creencia de que "más = mejor" (más inversión, más tiempo de enseñanza o de estudio, más deberes, más capacitación, etc.). Los resultados de investigación y evaluacióm muestran consistentemente que: 1) más inversión no equivale necesariamente a mejor educación (importa más en qué y cómo se gasta - calidad del gasto - que cuánto se gasta) y 2) más tiempo por sí mismo tampoco asegura mejor educación. Estamos enfrentados a la necesidad de cambios mayores en educación, cambios que hacen a la cultura educativa y sobre todo a las concepciones y prácticas pedagógicas. Más de lo mismo ya no sirve.

» Creciente peso de las tecnologías y de Internet 
La expansión de Internet y de las tecnologías en la vida cotidiana de las personas, en el hogar, el lugar de trabajo, los sistemas educativos, ha venido a a revolucionar la información, la comunicación, la educación y los aprendizajes, aunque con diferencias muy grandes entre países y dentro de cada país. Un tercio de la humanidad tiene hoy acceso a Internet, pero el acceso dejó de ser la única brecha; se trata además de rapidez de la conexión así como de cantidad y calidad de los artefactos electrónicos a disposición, cuya vida útil es cada vez más corta (debido entre otros a la obsolescencia programada). En muchos países hay hoy más celulares que personas, los pobres tienen celular, pero solo una élite tiene teléfonos inteligentes (smartphones) y planes de consumo. (En el Ecuador, según datos del INEC 2012, 35% de la población accede a internet y de ésta más del 50% lo hace con conexión telefónica; alrededor de 25% tiene smartphone y la inmensa mayoría usa tarjetas de telefonía celular. "Quedarse sin saldo" está ya incorporado a la jerga de la cultura popular).

» Aprendizaje a lo Largo de la Vida (ALV) como propuesta de nuevo paradigma para la educación y los aprendizajes
El ALV fue propuesto, a fines de los 1990s, como nuevo paradigma para la educación del siglo XXI. No obstante, éste no ha sido aun cabalmente adoptado, ni siquiera comprendido y desarrollado. El término se va incorporando a la retórica educativa (a menudo confundido con Educación a lo Largo de la Vida), pero no vemos los grandes virajes que implicaría su adopción en términos de mentalidades y políticas. Muchos asocian ALV con educación de adultos, pese a que el propio nombre menciona "la vida", es decir, el aprendizaje desde el nacimiento hasta la muerte. Remite a aprendizaje permanente y ubicuo, en todas las edades y en todos los espacios, actividades e instituciones que hacen a la vida de una persona: la familia, la comunidad, la naturaleza, el juego, el deporte, el trabajo, la religión, la participación social, la política, el mundo virtual, etc.

Todos estos elementos, tendencias y tensiones están presentes en los procesos de reforma y cambio educativo en América Latina y en el Ecuador concretamente, aunque de maneras distintas en cada país.

 Temas: Mesas de Trabajo 

▸ Diversidad
» Crece el reconocimiento de la diversidad en el mundo, la necesidad no solo de tolerarla sino de respetarla y verla como recurso: diversidad cultural, lingüística, étnica, de motivaciones e intereses, de edad, de género, de orientación sexual, etc. Pero sigue siendo muy difícil aceptar su corolario en el campo educativo: la necesidad de políticas, sistemas y ofertas educativos adecuados a esa diversidad en todos sus niveles, modalidades y componentes (currículo, pedagogía, tiempo, espacio, organización, administración, etc.); la necesidad de flexibilizar, de personalizar, de reconocer y propiciar diversos trayectos educativos, etc. Más allá de las ofertas educativas formales o no-formales, Internet surge, de hecho, para quienes tienen acceso y pueden aprovecharlo, como el gran diversificador, el gran flexibilizador, el gran personalizador y el gran informalizador de los aprendizajes.

» Al mismo tiempo, a contrapelo de la retórica de la diversidad, avanza la homogenización de las políticas y medidas, indicadores, estándares y pruebas estandarizadas que se diseñan y aplican a todo un país, a un grupo de países e incluso se proyectan como propuestas de alcance mundial, como es el caso de la prueba internacional PISA.

▸ Riesgo
» La condición de riesgo o vulnerabilidad viene ampliándose más allá de la pobreza y afinándose según diversas categorías. Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), adoptados en el año 2000, detonaron una gran cruzada mundial por reducir la pobreza, acelerada en los últimos años frente al plazo fijado, el año 2015. La pobreza dejó de ser pobreza a secas: se le han ido adosando calificativos, definiciones, agrupamientos por quintiles, metodologías de medición. La meta es reducir a la mitad la pobreza extrema, es decir, la indigencia, aquella que sobrevive con menos de 1 dólar y medio por día. América Latina aparece destacada como región que viene reduciendo la pobreza y la indigencia, y dando paso a una nueva clase media, que logra cruzar la línea de pobreza.

» Niños, mujeres e indígenas han sido tradicionalmente considerados grupos en riesgo. En los últimos tiempos, se ha agregado a los afrodescendientes como un grupo específico. La discapacidad ha adquirido alto perfil en la agenda regional y mundial. El alargamiento de la vida (en América Latina la expectativa de vida es en promedio 74 años) y el envejecimiento de la población hacen de la tercera edad un nuevo foco de atención. La juventud viene ubicándose en el centro de las preocupaciones, tanto en el Norte como en el Sur. "Cómo educar a una generación sin futuro" es tema que concita titulares, estudios, agendas y políticas en todo el mundo.

» El término "ni-ni" se ha generalizado en los últimos años: jóvenes (entre 15 y 30 años) que ni estudian ni trabajan. En cada país se elaboran las estadísticas y los ránkings de "ni-nis", como en todo lo demás. La problemática afecta no solo a jóvenes pobres sino también a los de sectores medios y acomodados; las razones y formas concretas varían, pero hay denominadores comunes como la pérdida de sentido de la educación escolar, los altos niveles de deserción, y la objetiva falta de oportunidades de trabajo para los jóvenes. En América Latina, cerca de la mitad de los jóvenes se van del sistema antes de completar la educación secundaria, con grandes disparidades en el seno de cada país, revelando la inequidad interna.

» El trillado "mejoramiento de la calidad de la educación" es ya, a todas luces, insuficiente. Hay insatisfacción, desmotivacion, desinterés, incredulidad. No están en juego solo el qué y el cómo sino además el por qué y el para qué de la educación. Las mujeres constituyen mayoría entre los "ni-nis" en muchos países, lo que sugiere que el trabajo doméstico - como es usual - no se está reconociendo como trabajo. Por otra parte, estudiar no es lo mismo que aprender: que un joven no esté asistiendo a una institución o programa educativo no quiere decir que no esté aprendiendo. Estudiar y trabajar no son los únicos verbos que definen a una persona. La socialización, el cultivo del arte y las expresiones artísticas, el voluntariado, la organización y la participación social, son otras tantas formas de ser y actuar en el mundo.

▸ Afecto
» La investigación neurológica está confrmando lo que hemos sabido siempre: más allá de contenidos y métodos, lo que más importa en el aprendizaje y en la relación pedagógica es el afecto, en todas las edades pero especialmente en la infancia. El cerebro de un niño que recibe afecto desde que nace se desarrolla no solo mejor sino diferente que el de un niño carente de afecto. No es ésta, obviamente, función exclusiva del sistema escolar sino de la familia y de toda la sociedad. Educar a las familias en la importancia del afecto y del juego debería ser parte de toda política educativa y misión del propio sistema escolar.

» Cualidades esenciales de todo educador siguen siendo la empatía y la vocación de servicio a los demás. Mejor si acompañadas de simpatía, cordialidad, buen humor, actitudes conciliadoras, no violentas. Paradójicamente, pese a su centralidad, estos y otros valores y actitudes indispensables para la docencia no suelen ser parte de la evaluación de los futuros docentes ni de su "desempeño" ya en funciones. Lo que se valora y mide en pruebas y otros instrumentos es información, conocimiento, cursos, títulos, años de trabajo.

» ¿Cómo saber si una persona está efectiva y afectivamente equipada para enseñar?. ¿Se puede enseñar y aprender empatía?. ¿Se puede enseñar y aprender a ser conciliador, no violento?. Y, si la respuesta es sí, ¿cómo y dónde? El asunto sigue siendo materia de investigación y debate. En el juego, el arte, la recreación, la expresión corporal, la risa, el humor, el contacto con la naturaleza, hay claves importantes para el desarrollo de una pedagogía del afecto que pasa desapercibida para las usuales ópticas académicas, meritocráticas y tecnocráticas vinculadas a la formación y a la evaluación docentes.

Participación estudiantil
» La participación de los estudiantes (niños, jóvenes, adultos) sigue siendo gran deuda pendiente,  terreno en el que se avanza poco y hay continuos retrocesos. En sociedades autoritarias, poco respetuosas de niños y jóvenes, y de sistemas educativos jerárquicos basados en fuertes relaciones de poder, la participación estudiantil - cuando se da - suele ser vista más como concesión que como derecho, incluso allí donde está legal y formalmente estipulado.

» Son los propios estudiantes quienes han debido luchar para conquistar y visibilizar su derecho a la consulta, a la opinión, a la participación. En los últimos años, en América Latina han cobrado notoriedad la organización, la movilización y la protesta estudiantiles, encarnados principalmente en el pujante movimiento estudiantil chileno, de la educación secundaria primero (los llamados "Pingüinos") y de la universidad después. También hemos visto movilización estudiantil en Colombia, en torno a la reforma universitaria. En México, el movimiento #YoSoy123 surgido en torno a la campaña electoral de 2012 y al regreso del PRI al país. En el Ecuador, lastimosamente, el movimiento estudiantil - igual que el movimiento magisterial - atraviesa una gran crisis; la participación de los estudiantes en las decisiones de política educativa nacional e incluso en sus propios planteles es bajísima o inexistente; las escasas experiencias de movilización callejera - tradicionalmente violentas - han sido reprimidas y han tenido mal fin, como fue el caso de las movilizaciones en contra del Bachillerato General Unificado y, más recientemente, el caso del Colegio Central Técnico en Quito.

▸ Tecnologías
» El avance de las modernas tecnologías es imparable tanto en los países del Norte como en los del Sur, aunque con una brecha enorme entre ambos, que refleja y replica todas las otras brechas. La penetración de las TIC y la distribución de computadoras y otros dispositivos en los sistemas escolares todavía no se traduce en su uso efectivo, en avances en los aprendizajes y, menos aún, en cambios significativos en la pedagogía. En resumidas, lo que tenemos es fundamentalmente nuevas tecnologías conviviendo con viejas pedagogías. Desde que empezaron a entregarse los primeros equipos, a fines de los 1990s en muchos países, hasta la fecha, las tecnologías han avanzado a pasos agigantados y los modelos han ido pasando de moda y resultando inservibles, en muchos casos sin o con muy poco uso efectivo en los planteles escolares. La pedagogía, a su vez, ha cambiado poco o nada en ese trayecto. Los errores que se cometieron en los 1990s siguen cometiéndose hoy, con la secuencia clásica de comprar y entregar primero, capacitar y crear condiciones después.

» Las TIC vinieron a mostrar con claridad la gran brecha generacional en términos tecnológicos y la ventaja comparativa de los jóvenes frente a los adultos (adultos-padres, adultos-profesores). La diferencia entre los llamados "nativos digitales" (niños y jóvenes nacidos con posterioridad a la aparición de internet y los dispositivos digitales) y los "migrantes digitales" se planteó en un primer momento de manera tajante, pero ha venido matizándose al comprobarse que también los "nativos digitales" deben aprender a manejar y manejarse en el mundo virtual y su gran complejidad, frente a la abundancia de información, a sus múltiples ventajas y riesgos, y a las nuevas formas de adicción que ya presenciamos.

» Según han mostrado los resultados de la prueba internacional PISA (la prueba del 2009 midió por primera vez competencias de lectura digital), los problemas de lectura se arrastran del papel a la pantalla, igual que los problemas de escritura, a menudo acentuados con el uso de los dispositivos. Otra constatación es que los estudiantes siguen prefiriendo leer y estudiar en papel antes que en la pantalla. Países como Corea del Sur, que habían optado por el libro de texto digital, abandonando los textos impresos, decidieron dar marcha atrás al comprobar que ni estudiantes ni profesores se sentían preparados para ese salto. 

Valores / ciudadanía
» ¿Dónde aprendemos valores? No solo en la familia y en el sistema escolar, sino en todos los espacios de actuación y convivencia cotidiana. Los medios de comunicación son poderosos moldeadores de valores, al igual que la política. Valores positivos como el respeto, la colaboración, la solidaridad, la honestidad, la austeridad, se aprenden viendo a otros ejercerlos y ejerciéndolos en la práctica. No obstante, niños y jóvenes son expuestos a menudo a los valores contrarios - irrespeto, competencia, insolidaridad, deshonestidad, despilfarro - aunque los discursos digan otra cosa. De ahí que cambiar la educación implique mucho más que cambiar el sistema escolar y que educar implique mucho más que dictar clases o dar conferencias. El ejemplo sigue siendo el mejor educador.

» La abundancia de pruebas e indicadores, y la carrera por los títulos, vienen distorsionando cada vez más el para qué de la educación y sepultando su verdadera naturaleza y sentido. El fin de la educación no es aprobar cursos y obtener certificados y títulos. El fin de la educación es contribuir a construir ciudadanía activa, ciudadanos pensantes, críticos, dialogantes, propositivos, solidarios, motivados a la transformación social e interesados en seguir aprendiendo.

Innovación
» Hoy, la innovación está fuertemente asociada a las tecnologías. Muchos asumen que introducir tecnologías en los entornos y prácticas educativas es de por sí innovador. No obstante, no toda innovación pasa por las tecnologías. De hecho, la innovación más importante en educación sigue pasando por el componente humano y por la relación pedagógica.

» Abundan las innovaciones pero son escasas las innovaciones disruptivas, aquellas que ponen el dedo en la llaga, cuestionan el orden vigente en aspectos sustantivos y logran alterar dicho orden. En el campo de la educación, son escasas las innovaciones que alteran las concepciones de lo que es enseñar y aprender, las relaciones maestro-alumno, escuela-familia, escuela-comunidad, investigación-acción, etc.

» Hoy en día, a nivel mundial y reconocidamente, la región más rica en innovación educativa es Asia y, más específicamente, Asia del Sur. Países densamente poblados y con niveles extendidos de pobreza, tales como Bangladesh o la India, vienen produciendo innovaciones potentes, de gran impacto y de gran potencial inspirador dentro y fuera de la región. Sabido es que la innovación florece justamente en las situaciones más precarias, donde pensar en nuevos modelos se vuelve cuestión de vida o muerte. Lastimosamente, América Latina no es hoy una región que aporta con experiencias innovadoras fuertes y sostenidas en el tiempo. El GERMen de la reforma educativa global se ha instalado en esta región con fuerza en la mayoría de países.

» El Sistema Preventivo y la Pedagogía Salesiana constituyen un sistema de innovación potente, viva y cambiante, con muchos años de trayectoria y expandida en todo el mundo. Debería ser mejor conocida tanto a nivel nacional y regional como internacional. Congresos como éste son un gran aporte en esa dirección y requieren ser acompañados de una estrategia también potente de información y comunicación.

Para saber más

* Salesianos Ecuador http://www.salesianos.org.ec/
* Salesianos Ecuador en Facebook http://vhost0378.site1.compute.ihost.com/menub1/mapa/cayambe.html
* Universidad Politécnica Salesiana del Ecuador (UPS) http://www.ups.edu.ec/en/home
* Centro Cultural AbyaYala http://www.abyayala.org/index.php
* Sistema Educativo Salesiano http://www.sdb.org/es/Sistema_Educativo
* Sistema Preventivo http://www.sdb.org/es/Sistema_Educativo/Sistema_Preventivo
* Sistema Preventivo - Wikipedia http://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_Preventivo_Salesiano

A mi amigo Paulo Freire ▸ To my friend Paulo Freire


Rosa María Torres

Tomado de: Blog Centro de Recursos Normal 1, Buenos Aires

A Paulo Freire, maestro y amigo

Compilación de textos sobre Paulo Freire publicados en este blog.
De hecho, el primer post que escribí fue "Paulo Freire, los sexshops y la comida tailandesa", con el que inauguré este blog en septiembre de 2010.


En el año 2009, el gobierno de Brasil pidió disculpas a Paulo Freire. El no pudo agradecer el gesto, porque llevaba doce años de muerto.
Paulo había sido el profeta de una educación solidaria.
En sus comienzos, daba clases bajo un árbol. Había alfabetizado a miles y miles de obreros del azúcar, en Pernambuco, para que fueran capaces de leer el mundo y ayudaran a cambiarlo.
La dictadura militar lo metió preso, lo echó del país y le prohibió el regreso.
En el exilio, Paulo anduvo mucho mundo. Cuanto más enseñaba, más aprendía.
Hoy, trescientas cuarenta escuelas brasileñas llevan su nombre.
- Eduardo Galeano, "El hombre que enseñaba aprendiendo", Noviembre 28, Los hijos de los días, 2011.




Hace mucho he querido escribir estas dos anécdotas personales con Paulo; finalmente, lo hago. El título de la nota puede desconcertar a muchos. Se trata, no obstante, de cosas simples, que muestran al Paulo Freire ser humano, curioso, ingenuo y fresco como un niño, aprendiz permanente dispuesto a dejarse sorprender y a maravillarse con el mundo.(Seguir leyendo aquí)


Al igual sin duda que miles de jóvenes latinoamericanos de mi generación, supe por primera vez de la existencia de este pequeño país africano a través de Paulo Freire y su libro "Cartas a Guinea-Bissau: Apuntes de una experiencia pedagógica en proceso", publicado en español en 1977. En él, Freire - quien, junto con su equipo del IDAC, asesoró al gobierno guineense en el campo de la alfabetización de adultos - relataba, con inocultada emoción, el proceso vivo de construcción de ese nuevo país que empezaba a ser Guinea-Bissau a raíz de su liberación del colonialismo portugués y, en particular, el papel preponderante que cobraba la educación, segunda gran lucha de liberación.(Seguir leyendo aquí)


Un Congreso de Alfabetizandos en Sao Paulo  (Paidós Editora 2000, dedicado a José Carlos y Vera Barreto)



En Sao Paulo, una de las ciudades más populosas del mundo y la ciudad con la más alta concentración de analfabetos en América Latina, tuvo lugar en diciembre de 1990 un evento sin precedentes: un Congreso de Alfabetizandos. Corría el Año Internacional de la Alfabetización y era Paulo Freire el mentor y organizador del Congreso, desde la Secretaría Municipal de Educación de Sao Paulo, conjuntamente con el MOVA-SP (Movimiento de Alfabetización de Jóvenes y Adultos de la Ciudad de Sao Paulo), el EDA-DOT (Programa de Educación de Adultos de la Dirección de Orientación Técnica) y el FORUM de los Movimientos Populares de Alfabetización de Sao Paulo. (Seguir leyendo aquí)


«No me comprenden», me decía en una entrevista en Sao Paulo, allá por 1985. «No comprenden lo que he dicho, lo que digo, lo que he escrito». Mistificado por unos, demonizado por otros, incomprendido por muchos, Paulo Freire frecuentemente no se sentía reconocido en las versiones de sí mismo que, citando su pensamiento, le devolvían teóricos y prácticos, sectores progresistas y sectores reaccionarios, en el mundo entero.

Una y otra vez reclamó a sus críticos (pero podría haber reclamado con igual fuerza a sus seguidores) ubicar históricamente sus obras, reconocer la evolución de su pensamiento y su propia autocrítica, seguir su trayectoria más reciente y permitirle, en definitiva, el derecho a seguir pensando, a seguir aprendiendo y a seguir viviendo más allá de sus obras y, en particular, más allá de (1969), dos de sus obras más conocidas, y en la que muchos, seguidores y críticos, lo dejaron virtualmente suspendido. El Paulo Freire de las últimas décadas, el que murió en Sao Paulo el 2 de mayo de 1997, es un Freire tanto o más vivo que aquel de la década de los 1960s y los 1970s, pero lamentablemente desconocido para muchos. (Seguir leyendo aquí)



"Yo quisiera morir dejando un mensaje de lucha" (entrevista en Sao Paulo, 1994)



En 1985, cuando nos conocimos con Paulo Freire, le hice una larga entrevista, que terminó convirtiéndose en un libro. Esta segunda entrevista tuvo lugar casi una década después, el 3 de septiembre de 1994. Se realizó también en Sao Paulo, en casa de Paulo Freire y en presencia de Nita, su segunda mujer. Yo venía de asistir, en Brasilia, a la Conferencia Brasileña de Educación para Todos en la que se lograron importantes acuerdos para el magisterio brasileño. Previamente había acordado con Paulo y Nita pasar a visitarles. El había aceptado mi propuesta de una entrevista centrada esta vez específicamente en el tema docente, tema que a él le inquietó siempre y fue abrazando con cada vez mayor convicción y firmeza. (Seguir leyendo aquí)


Cuando, en Junio de 1992, Paulo Freire me pidió escribir el prefacio para un libro suyo (un libro que - según me contaba entusiasmado - se encontraba escribiendo en esos momentos, y cuyo título en portugués sería Professora sim, tia não. Cartas a quem ousa ensinar), me sentí condecorada. No solo por tratarse de un libro de Paulo, sino por tratarse de éste en particular: un libro dirigido a los maestros - y, más específicamente, a las maestras de la escuela regular - , no para acusarles sino para defender su identidad y legimitidad como docentes, no para lisonjearles sino para desafiarles, no para bajarles orientaciones sino para dialogar con ellos. (Seguir leyendo aquí).
"No hay errores metodológicos; son errores ideológicos". Cuando leí por primera vez esta cita de Paulo Freire, fue un boquete de claridad. Y me vuelve a la mente muchas veces, frente a situaciones educativas, escolares, comunicacionales, de la vida cotidiana.

Ciertamente: quienes pretenden formar docentes poniendo en el centro títulos, métodos, técnicas, sin penetrar en saberes, creencias, prejuicios, valores, actitudes, apenas llegan a rozar la coraza exterior. O quienes pretenden remozar políticas y políticos. Si uno rasca un poco, el tufo ideológico puede ser mucho más fuerte que el de autores o métodos añejos. Hay que remover la tierra para sembrar la semilla. (Seguir leyendo aquí).

En el libro La educación en la ciudad (publicado en Siglo XXI Editores, 1997) Paulo Freire se refiere a mí diciendo: "Una gran educadora latinoamericana, de Ecuador, Rosa María Torres, igual que yo, y por las mismas razones epistemológicas, usó también codificaciones. Pero ella prefirió un camino que tal vez pudiésemos llamar postmoderno: usó codificaciones de situaciones de felicidad, de alegría, de satisfacción. Discutiendo lo que les faltaba, discutió sus derechos y fue tal vez más eficiente que yo".

Se refiere con esto a las innovaciones epistemológicas y metodológicas que introduje en la 
Campaña Nacional de Alfabetización "Monseñor Leonidas Proaño" del Ecuador (1988-1990), en la que estuve a cargo de la Dirección Pedagógica. Explico y doy ejemplos de cómo encaramos, en la cartilla y en la metodología de la alfabetización, el tema de la codificación y la concientización. (Seguir leyendo aquí).
Recojo aquí una parte de la entrevista que le hice a Paulo en septiembre de 1985 en Sao Paulo. El punto se refiere a la conocida cita acerca de que "nadie educa a nadie" y al impacto que esto ha tenido en la promoción y defensa de la no-directividad de la educación. Paulo fue entonces enfático en reafirmar la ineludible directividad de la educación, diferenciando directividad y autoritarismo.


Sobre ecología, educación y política

Rosa María Torres


Alejandro Costas

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Ecuador: Tu juventud te ama


 Rosa María Torres


Memoria del Encuentro Nacional de Alfabetizadores Estudiantiles,
Campaña Nacional de Alfabetización “Monseñor Leonidas Proaño”

(Quito, 21-23 Septiembre de 1989),
Ministerio de Educación-UNICEF, Quito, 1990.
Para mi hijo Juan Fernando


Y, finalmente, llegó el día. Aquí están reunidos, en este gran Encuentro Nacional de Alfabetizadores Estudiantiles, cerca de 800 jóvenes de los dos últimos años del colegio de todas las provincias del país, convocados a analizar la educación nacional y a proponer cambios para ésta.

Rostros familiares asoman por todos lados, muchachos y muchachas a quienes he conocido y de quienes he aprendido tanto en este vertiginoso tra­jín de la campaña de alfabetización. Aquí están, bulliciosos y triunfantes, estos jóvenes que me fue­ron ratificando, paso a pa­so, que la cam­paña valía la pena. Aquí están asom­brosamente jun­tos varios de los protago­nistas de estos reporta­jes, con quienes com­par­tí por un instante sus clases, sus charlas, sus gozos, sus dudas y penurias en esta tarea hoy concluida de la alfabeti­zación.

Aquí está la parlanchina jefa de brigada de Chimbo­razo, la alfa­betiza­dora de Napo que me recibió con el himno na­cio­nal, la animadora lojana del En­cuen­tro Cantonal de Catamayo, varios de los alfabetizadores presentes en los En­cuen­tros Provinciales de Imbabura y Pichincha, la delegación es­tu­diantil azuaya que me recibió en el aeropuerto de Cuenca y me convocó solemnemente a una reunión "entre autoridades". Aquí están va­rios de esos jóve­nes con qui­enes compartí programas de radio y televisión, en­tre­vistas, acaloradas discusiones públi­cas. Aquí está Juan Fernando, mi hijo alfabetizador.

¡Cuánto han crecido en estos cinco meses! Cuando los co­no­cí, supe que muchos de ellos serían elegidos por sus compañeros para llegar a este Encuentro. Aquí están, seguros de sí mismos, satis­fechos de haber cumplido con una tarea que muchos creyeron imposible, foguea­dos por el propio proceso de la alfabetización, vic­to­riosos sobre las mil y un batallas que están detrás de esta anhelada dele­gación al Encuentro.

Aquí están. Los vi llegar el primer día, bajar de los buses como si los hubiesen tomado en la esquina (varias delegaciones viaja­ron toda la noche o todo el día), en­trar al coli­seo alborotando con consignas y vivas a sus respectivas provin­cias, inscribirse en la mesa de computación, quejarse desde el primer momento. Aho­ra se van, cuatro días des­pués, alegres y tristes al mismo tiem­po. Bien saben ellos que éste ha sido un acontecimiento excepcio­nal, úni­co, difícilmente repetible. Así lo dejan dicho muchos en sus eva­luaciones finales, con la sensación de haber parti­cipado de algo extraordinario, de ser parte de una genera­ción y un grupo privilegiados y, por eso mis­mo, con la sensación del nunca más.

Los periódicos murales

El miércoles, víspera del inicio del Encuentro, mientras iban llegando las delegaciones de las diversas provincias, se dedicó por entero a la elaboración de periódi­cos mura­les sobre la campa­ña.

Fo­tos, dibujos, cartas, poemas, diarios de campo, banderines, hojas volantes, boletines, periódicos, recortes de noticias, Do­cumentos de Trabajo, carteles silábicos, tra­ídos por las delega­ciones, se complementaron con el material que se les pro­porcionó aquí: papel, cartulina, lápices, pin­tura, bro­chas, pin­celes, mar­cado­res, planchas de madera y espumaflex, mas­kin tape, pega, cin­tas, fideos, tijeras, reglas, chin­ches... Todo jun­to en un amplio y luminoso salón convertido en taller de creati­vidad, don­de se pin­taba, dibujaba, recortaba, pegaba y ar­maba sobre mesas o sobre el suelo, de pie, sentados, en cu­cli­llas y hasta acostados.

El resultado: una producción asombrosa, fruto de una laboriosi­dad, una imaginación y un entusiasmo indescriptibles. Cada mural mejor que el otro. Artistas a granel. Dibu­jantes extraordinarios, algunos. Grupos enteros inventando lemas y consignas. Documentos de Trabajo despanzurrados por todo lado, sir­viendo de muestra a los dibujantes que imitaban, en tamaño gigan­te, las caricaturas. Todo ello animado con música a todo volumen, tarareada y meneada por todos, por momentos en franco baile.

Al final del día, cada delega­ción fue lle­vando su mural al coli­seo, donde se colo­caron y mantuvieron en exposición perma­nente hasta el final del Encuentro.

Agenda y modalidad de trabajo


Habíamos propuesto tres preguntas como eje del Encuentro:


1.
¿Qué tenemos que decir sobre nuestro sistema educativo nacio­nal?

2.
¿Qué propuestas tenemos para el futuro de la educación en nues­tro país?

3.
¿Qué medidas concretas podemos sugerir para implementar rea­lis­tamente los cambios propuestos?

 
Estas preguntas serían discutidas simultáneamente en 33 talle­res, cada uno integrado por entre 20 y 25 alfabetizado­res provenientes de las distintas provincias. Los propios jóvenes coordinarían dichos talleres, eligiendo para ello a un moderador y a un relator en cada grupo.

El Plenario de Relatores, a su vez, se reuniría diariamente des­pués de la jornada de trabajo para socializar y resumir las con­clu­siones de cada uno de sus gru­pos, y designaría una Comisión de Relatoría, integrada por tres alfabetizadores, la cual se encar­garía de redactar el Informe Final, y de leerlo y entre­garlo al Ministro de Educación durante la sesión de clausura.

Esto es, en efecto, lo que se hi­zo. La Memoria del Encuentro, que será publicada en breve y distribuida ampliamente, recogerá en materiales testimoniales, fotografías, boletines in­ternos, carteles y pancartas, murales, discursos, evaluaciones escritas de puño y letra de los alfabetizadores, lo que este breve reportaje no puede hacer para dar cuenta de la riqueza de este evento.

Inauguraciones, bailes y elecciones


El trabajo se inició el jueves. Primero vino la sesión inaugural. Discursos emocionados del Ministro de Educación y de miembros del Comité Eje­cutivo de la campaña, rematados por una alfabetizadora de la delegación de Esmeraldas, en re­presentación de los partici­pantes. Un error de coordinación con la banda en­cargada de ameni­zar el cierre con el es­perado "Himno de la Gran Batalla", dedica­do a la campaña, desató la fiesta. La banda irrum­pió con un paso­doble y los jóvenes se precipitaron convirtiendo al coliseo en imprevista pista de baile. Visto desde el es­tra­do, aquello daba la apariencia no de una inau­guración sino de una cla­usura...

Los 33 talleres empezaron por elegir a su respectivo moderador y relator. Los jóvenes valoraron y acogieron con interés el proce­dimiento pro­puesto para dicha elección: en vista de que los miembros de cada taller no se conocerían entre sí, quienes desearan ser elegidos para esas dos funcio­nes de­bían proponerse voluntariamente, argumen­tando por qué querían ser elegidos.

Ser moderador o rela­tor era no solo un orgullo sino una res­ponsa­bilidad, que suponía trabajo adicional y renuncia a horas de des­canso y actividades de recreación. Quizás ello explica por qué, en algu­nos grupos, hubo necesi­dad de llamar a la coopera­­ción, ante la ausencia de candidatos voluntarios. Pero la norma fue más bien, en la mayoría de talleres, la proli­fera­ción de can­dida­tos compi­tiendo a brazo partido por su desig­na­ción.

Los jóvenes opinan sobre la educación


Tres días se dedicaron a analizar las tres preguntas. Distribui­dos en 33 aulas de la Universidad Católica de Quito, los jóvenes trabajaron en ellas con en­tusiasmo, liberán­dose de la censura y de la autoridad, dando rienda suelta a la crítica y a la ima­ginación.
¿Cómo puede sentirse, al fin y al cabo, un joven estu­diante, ama­mantado en su rol de alumno, amor­dazado por doce años de escolari­zación, súbitamente convocado a opinar y propo­ner, como voz calificada y legítima, en torno a la educación na­cional?

Incluso los grupos que, el primer día, empezaron hurgando los lados positivos del sis­tema educativo, terminaron encontrando que la búsqueda era infructuosa. Conclusión uná­nime: nuestra educa­ción anda mal y es preciso modi­ficarla radi­calmente. La mon­taña de papelógrafos que resultó de las relato­rías de los 33 ta­lleres constituye una crí­tica maciza y sin contemplaciones a nues­tro sistema educa­tivo. Como para provo­car infartos entre autoridades educacionales y maestros de viejo cuño. Y, sin embar­go, promovida esta vez por una campaña de alfa­betización impulsa­da por el go­bierno y con el aval y la compla­cencia del propio Ministerio de Educa­ción.

En términos sencillos y directos, sin tecnicismos y sin tapujos, con la espontanei­dad de la juventud y con la sabidu­ría que dan años de haber experimentado vivencialmente la tortura de las au­las, los jóvenes plantearon sus cuestionamientos y sus propuestas para el sistema educativo. Imposible tomar todo al pie de la letra y pensar en delinear, a partir de allí, una nueva política educacional. Pero imposible también desconocer el punto de vista de los jóvenes, sabios en la identificación de los vicios de nuestro sistema educativo y de sus vías de resolución. Vale la pena transcribir aquí literalmente lo que los propios jóvenes, resumiendo las re­latorías de los talleres, registraron en su In­forme Final:


¿
Qué tenemos que decir sobre nuestro sistema educativo nacio­nal?

- Nuestra educación carece de originalidad.
- No es liberal ni crítica.
- Es una educación memorística.
- No es democrática ni participativa.
- Educación competitiva.
- Educación facilista.
- Educación mecanicista.

- Educación regionalista, discriminadora, racista.
- Falta de actualización de los conocimientos que se imparten.
- Los estudiantes somos receptores pasivos.
- La educación no está adaptada al medio, los textos no corres­ponden a la realidad.
- Hay descoordinación entre los diferentes niveles educativos.
- El pénsum de estudios es extenso, con muchos conocimientos in­necesarios.
- La educación es mediocre. Se enseñan las cosas a medias.
- Hay una situación de desventaja del alumno respecto del profe­sor.
- La educación técnica no utiliza correctamente nuestros recursos naturales.
- No hay un sistema de calificaciones estable.
- La elección de especialización en tercer curso es demasiado temprana.
- No hay atención a la educación rural.
- Hay provincias privilegiadas en cuanto a infraestructura, fon­dos, etc.
- Mala distribución del profesorado en el territorio nacional.
- Exceso de profesionales en diferentes ramas que no ejercen la profesión y se dedican a la docencia.
- Demasiada influencia de "palancas" en el sistema educativo.
- La educación particular a veces tiene fines de lucro.
- Se crean nuevos planteles educativos pero no se mejoran los ya existentes.
- Hay desinterés por la educación de personas con defectos físi­cos.
- Falta infraestructura educativa.
- Injusta distribución de bonificaciones en el sector magiste­rial.
- Falta de identidad con la cultura propia.
- Quemeimportismo entre maestros, alumnos y padres de familia respecto a la educación.
- Falta de autovaloración de los estudiantes.
- Hay demasiadas vacaciones.
- Procedimientos no éticos ni morales tanto entre profesores como entre alumnos.
- Influencias políticas al asignar cargos de docencia.
- Utilización de la educación para hacer proselitismo político.


¿
Qué propuestas tenemos para el futuro de la educación en nuestro país?

- Reestructuración completa de la estructura educativa.
- Que se revise la concepción pedagógica de la educación.- Sistema de calificaciones de acuerdo a la capacidad y el esfuerzo del alumno.
- Dar cursos de capacitación pedagógica a los profesores.
- Que la cultura e información extranjeras sean solo información general.
- Que no se politice la educación.
- Que se profundice en el estudio de las materias de especiali­dad.
- Distribución de los centros educativos en zonas urbanas y rura­les de acuerdo al porcentaje de la población.
- Que la educación busque aprovechar los recursos del medio.
- Crear y perfeccionar los departamentos de orientación vocacio­nal.
- Una educación no elitista ni discriminadora.
- Que se creen carreras cortas y técnicas.
- Que se cumpla con el 30% del presupuesto general del Estado a la educación.
- Mayor atención a la educación de la niñez.
- Que se creen programas educativos en los medios de comunica­ción.
- Que se dé mayor atención a la educación de personas con limitaciones físicas.
- Un plan nacional de formación y concientización sobre la importancia de la educación.
- Parar la comercialización de la educación.
- Que se dote de colación escolar a todos los niveles educativos.
- Dotación de materiales didácticos, particularmente en las zonas rurales.
- Mayor sueldo a los profesores rurales.
- Que exista secuencia de los programas educativos entre la escuela, el colegio y la universidad.
- Útiles escolares gratuitos para las personas de escasos recur­sos económicos.


¿
Qué medidas concretas podemos sugerir para implementar rea­lista­mente los cambios propuestos?

- Supervisión constante y efectiva por parte de las autoridades educacionales.

- Ley de participación estudiantil y del dirigente estudiantil en las juntas de curso.
- Que sean los alumnos quienes desarrollen los temas de clase, para así formarnos en el sentido crítico y la responsabilidad.

- Una nueva forma de evaluación que fomente el razonamiento y no la memoria. 
- Los maestros deben tener preparación psicopedagógica y una renovación constante de conocimientos.
- Igual trato a todos los colegios por parte del Estado.
- Dar prioridad a la educación aumentando el presupuesto y dejando de lado el armamentismo. 
- Implementación de departamentos de orientación vocacional desde la escuela primaria.
- Dar prioridad a las materias de especialización en el ciclo diversificado, disminuyendo horas de cultura general.
- Nuevos programas acordes con la realidad nacional.
- Despolitización de los puestos del magisterio.
- Mayor remuneración a los maestros y especial atención a los de las zonas rurales.
- Creación de institutos para personas impedidas.
- Creación de carreras técnicas acordes con la realidad nacional.
- Equipar a los planteles con laboratorios y talleres que tengan maquinarias y los materiales didácticos necesarios.
- Abolir la comercialización de los títulos de bachiller.
- Construcción de vías de acceso para facilitar la movilización en las áreas rurales.
- Creación de universidades en ciudades que se encuentran en ple­no desarrollo.
- Que funcione mejor la comisión reguladora de costos.
- Cumplimiento de la ley del libro. Que se proporcione libros específicos, actualizados y con precios populares.
- Control de la zonificación escolar.
- Establecer la obligatoriedad de los cursos de nivelación para la entrada al colegio.
- Estabilidad del personal docente a lo largo del año lectivo.
- Que al maestro se le asignen las materias de acuerdo a su espe­cialidad.
- Exigir la participación de los medios de comunicación para incentivar y desarrollar la educación nacional.

Problemas nunca faltan


Problemas organizativos no faltaron, y los jóvenes fueron los más expeditos en no­tarlos y hacérnoslos notar. El primero: la asigna­ción del alo­ja­miento. Las de­legaciones habían sido distribuidas por provin­cias en diversos hospedajes (hoteles y casas de retiro) de Quito y del Valle de Los Chillos (a media hora de la ciudad). Las que­jas no se hicieron esperar: los que esta­ban en casa de retiro protesta­ban por el privilegio de los que estaban en hotel; los que esta­ban fuera de Quito protestaban por la lejanía. De hecho, a los organizadores nos faltó sensibilidad para anticipar que mu­chos jóvenes venían por primera vez a la ca­pital e incluso salían por primera vez de su provincia.

El segundo gran problema fue la comida: mala ca­lidad, largas co­las, larga espera. Cerca de 1000 personas, en­tre estudiantes, pro­fesores, autorida­des provinciales y organiz­ado­res del evento, debían ser atendidas duran­te dos refri­gerios y un almuerzo diarios, ofrecidos en el propio local del evento. Las variantes que se en­sayaron cada día no lograron el milagro de un servicio eficiente, rápido y de cali­dad.

Un problema fue el propio conflicto entre jóvenes (estu­diantes) y a­dultos (maestros). Este era, definiti­vamente, un encuentro juvenil: decidí que los jóvenes estaban y debían estar en el cen­tro, y que los adultos no debían interferir. No todas las autoridades provinciales de la campaña y los profesores que habían venido acompañando a las delegaciones estuvieron dispuestos a entenderlo. Cues­ta que esta socie­dad de adultos ceda, aunque sea por una ún­ica vez, el espacio a los jóvenes. No es fácil que el profesor, formado en la sacra­lización y la pleitesía, acepte, incluso en condiciones ex­cepcionales, la subordinación y el segun­do plano frente al alum­no.

Clausura, evaluaciones y despedidas


Carteles, pancartas con consignas, discur­sos, aplau­sos, vivas, emociones, evaluaciones finales, certifica­dos, abrazos, au­tógra­fos, intercambio de direcciones, despedidas, lágrimas, promesas, buses que se llenan, manos y pañuelos que se agitan, y la incon­mensurable soledad de un espacio hasta hace un mo­mento desbordan­te de bulla, color y entusiasmo, y ahora lleno de ba­sura por to­dos la­dos. El Encuentro ha concluido. Por primera vez se me hace evidente, inobjetable, que la campaña también. Y ello es motivo de alegría pero también de desolación.

Los jóvenes se han ido felices, orgullosos de ser jóvenes, de haber hecho nuevos amigos, de haber roto con el provincianismo y el regionalismo, de haber alfabetizado, de haber dicho su palabra sobre la educación, de haber hecho algo grande por su país, de ser ecuatorianos. Ha sido un gran Encuentro y eso es lo que cuenta. Así lo expresa la inmensa mayoría en la hoja de evalua­ción, con le­tras garrapatea­das e incontables errores orto­gráfi­cos, expre­sión al fin y al cabo de la realidad educativa de este país.

Pero este país no podrá olvidar nunca que son estos jó­venes que escri­ben error con H los que han ense­ñado a leer y es­cribir a decenas de miles de ecuatorianos; los que se han ganado el premio a los De­rechos Humanos "Mon­señor Leoni­das Proaño", otorgado anualmente por la Asociación Latino­ame­ricana para los Derechos Huma­nos (ALDHU), y que, para cuando este libro salga a la luz, habrá sido anunciado públicamente y entregado a los alfabetizado­res en una ceremonia especial.

Son los jóvenes mismos quienes mejor han comprendido el sentido, la importancia y el profundo valor de este Encuentro. Salvo con­tadísimas excepciones, los medios de comunicación apenas si lo destacaron a lo largo de es­tos días: jóvenes estudiantes reu­nidos para analizar la edu­cación nacional,
¿a quién le interesa?. Pe­riodistas y camaró­gra­fos estu­vieron atentos a los actos de inauguración y clausura, apuntando grabadoras y cámaras hacia el es­trado, pendientes - en la mejor tradición periodística nacional - del Ministro y las autoridades. Abajo y por todos lados, en el graderío, los corredores, los jardines y las au­las, transcu­rría el Encuentro, virtualmente anónimo a los ojos del país.

Mañana, 24 de septiembre, en la ciudad de Riobamba, tendrá lugar el acto ofi­cial de clausura de la campaña. Estarán representantes del cuerpo diplomático y los organismos internacionales, altas autoridades del gobierno y de la campaña, habrá discursos, espec­táculos vis­tosos, ban­das, música, artistas, al­muerzos, brindis, homenajes. Una comisión de alfabetizadores estudiantiles dele­gada por este Encuentro estará presente y entregará el In­forme Final al Presidente Borja. Con todo, ese será el acto formal de clausura de la campaña. Este Encuentro Nacional, puertas adentro, protagoni­zado por la juventud alfabetizadora, es su verda­dera cul­mina­ción, la culminación que esta campaña mere­cía.

Ahora, mientras escribo estas líneas, sigo con la mirada fija en ese gran mural que, para mí, ha estado todo el tiempo presi­diendo el Encuentro, colgado al fondo de una grade­ría late­ral, que vi pintar, recortar y colocar a un joven quiteño durante el primer día, y que continúa emocio­nándome. El cartel, como si resumiendo el espíritu de esta campaña y de este Encuentro, decía:
 
ECUADOR: TU JU­VENTUD TE AMA.


* Incluido en: Rosa María Torres, El nombre de Ramona Cuji (Reportajes de la Campaña Nacional de Alfabetización “Monseñor Leonidas Proaño”), ALDHU / Editorial El Conejo, Quito, 1990.


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